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Para una empresa de transporte, el combustible es mucho más que lo que permite poner un vehículo en movimiento. También es un costo que hay que controlar, una operación que administrar y, en algunos casos, una fuente de desvíos difíciles de detectar.

Puma Energy lanzó en Argentina PUMA FLOTA, una solución digital pensada para empresas de transporte que busca reunir en un mismo lugar información sobre consumos, recorridos, tiempos, desvíos y movimientos de los vehículos. El objetivo es que administrar el combustible deje de ser una tarea fragmentada y se convierta en una herramienta para tomar decisiones.

Del surtidor a la pantalla

“Administrar una flota implica mucho más que comprar combustible”, explica Alejandro Barón de Buxhoeveden, Director de Marketing y Tecnología de Puma Energy para Latinoamérica.

Alejandro Barón de Buxhoeveden, Director de Marketing y Tecnología de Puma Energy para Latinoamérica
Alejandro Barón de Buxhoeveden, Director de Marketing y Tecnología de Puma Energy para Latinoamérica

Según cuenta Barón, la iniciativa surgió a partir de una necesidad concreta detectada entre los clientes corporativos: tener mayor control sobre los consumos, reducir desvíos, simplificar procesos administrativos y prevenir posibles fraudes.

Por eso, PUMA FLOTA combina tecnología, pagos y gestión. La plataforma permite controlar el consumo de cada vehículo, establecer autorizaciones, administrar crédito y realizar pagos digitales. En Argentina, además, incorpora información relacionada con recorridos, tiempos y desvíos.

Uno de los puntos centrales está en la seguridad. Para realizar una carga, la aplicación valida la patente mediante un escaneo y solicita el kilometraje del vehículo. De esta manera, el sistema busca garantizar que el combustible sea suministrado a la unidad autorizada.

El pago también se digitaliza: los choferes pueden utilizar el crédito disponible en la aplicación y abonar mediante un código QR en el surtidor, sin necesidad de manejar efectivo o tarjetas físicas.

Más datos, menos fricción

La apuesta detrás de FLOTA va más allá de digitalizar una tarjeta de combustible.

Para el directivo de Puma, el verdadero diferencial está en transformar datos que antes podían encontrarse dispersos en información útil para gestionar el negocio. La plataforma busca centralizar los consumos, detectar desvíos y reducir tareas administrativas, mientras facilita el proceso de pago.

La compañía plantea, además, un cambio en su vínculo con las empresas de transporte: pasar de ser únicamente un proveedor de combustible a convertirse en un socio que utiliza tecnología y datos para acompañar la operación.

“El negocio de la energía está cambiando”, sostiene el ejecutivo. Y ese cambio no se limita al producto que sale del surtidor: también involucra la manera en que se compra, se paga y se utiliza la información.

Una herramienta que llega con experiencia regional

Aunque el lanzamiento en Argentina es reciente, PUMA FLOTA no parte de cero. El programa ya funcionaba en Centroamérica y el Caribe sobre una red de más de 1.500 estaciones de servicio.

Esa experiencia permitió a la compañía identificar cuáles eran las funcionalidades que más valor aportaban a sus clientes: control del consumo, autorizaciones, administración del crédito, seguridad y simplificación de la operación.

Ahora, la compañía busca trasladar ese aprendizaje al mercado argentino, dentro de su estrategia de expansión y con el objetivo de ganar participación en el segmento de flotas corporativas y transporte.

En Argentina, la plataforma está habilitada para operar en toda la red de estaciones de servicio PUMA Energy del país.

Una estrategia que va más allá de FLOTA

PUMA FLOTA forma parte de una transformación digital más amplia dentro de la compañía.

Otro de los pilares es PUMA PRIS, la plataforma destinada a clientes particulares. Lo que comenzó como un programa de fidelización evolucionó hacia una propuesta que integra pagos, promociones, personalización y experiencia en las estaciones. Actualmente, según la compañía, cuenta con cerca de 2,5 millones de usuarios en América Latina.

A esto se suma la renovación de las tiendas Super7, nuevas propuestas gastronómicas, alianzas con marcas como Dean & Dennys, Burger King y Starbucks, y el uso creciente de datos e inteligencia artificial para conocer mejor las necesidades de los consumidores.

La lógica es la misma en todos los casos: reducir fricciones y hacer que la experiencia sea más simple.

En ese camino también aparece CLEANTEC, la tecnología de aditivos que PUMA Energy incorporó a sus combustibles y que, según explica la empresa, no quedó limitada a la opción premium, sino que también llegó a su nafta Súper.