

En el Día del Trabajador, Lumilagro —la empresa argentina de termos con más de 85 años de historia— anunció un ambicioso plan de crecimiento. La compañía abrirá 15 locales en todo el país y contratará 60 nuevos empleados, en lo que representa su mayor expansión en décadas.
El anuncio lo realizó Martín Nadler, director ejecutivo de la empresa. El impulso detrás de este crecimiento es concreto: el récord de ventas alcanzado tras el lanzamiento del Termo Pampa, que la firma posiciona como el mejor del mercado.
“Gracias al récord de ventas que tuvimos en los últimos meses a partir del nuevo Termo Pampa, que se consolidó como el mejor del mercado y el único diseñado especialmente para tomar mate, hoy anunciamos el plan de contratación de 60 nuevos empleados”, sostuvo Nadler.
Los nuevos puestos de trabajo se distribuirán en tres áreas clave: atención al cliente, logística de distribución y operación de los nuevos locales que abrirá la marca en distintas ciudades del país.
La primera etapa del plan de expansión de locales contempla la apertura de tiendas propias en Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Salta antes de que finalice el año. La búsqueda de personal ya comenzó: los primeros puestos están orientados al local que abrirá próximamente en el Shopping OH! de Recoleta, y las convocatorias se publicaron a través de las redes sociales de la marca.
“Con el nuevo modelo tenemos un mejor termo, a mejor precio, que generó un récord de ventas y eso nos permitió generar más trabajo”, afirmó el director. La lógica es simple: mejor producto, más ventas, más empleo.

La reconversión de la marca
El anuncio de expansión no es un hecho aislado. Forma parte de un cambio más profundo en el modelo de negocios de Lumilagro, que históricamente canalizó sus ventas a través de terceros —distribuidores y grandes cadenas— y hoy apuesta por tener presencia directa frente al consumidor final.
La apertura de locales propios es la expresión más visible de esa transformación. La empresa pasa de ser un fabricante que vende a través de intermediarios a convertirse en una marca con puntos de venta propios en las principales ciudades del país.
Este giro implica también una reconversión cultural interna. Lumilagro incorpora perfiles de atención al cliente y operación retail, roles que antes no formaban parte de su estructura. La empresa se está convirtiendo en una compañía de retail, además de ser un fabricante.
El Termo Pampa funciona como el producto bisagra de esta transformación. Diseñado específicamente para el ritual del mate, el producto generó demanda y esa demanda justificó la inversión en infraestructura comercial propia.

Nadler precisó que “se trata de la primera etapa de un plan de expansión más amplio, que incluye la venta de nuevos productos, mayor presencia en todas las ciudades del país y la consolidación de nuestras ventas en el exterior”.
Adaptarse a un nuevo contexto de negocios
A fines de marzo, la icónica marca bajó su producción en la planta de Tortuguitas y comenzó a importar componentes clave desde Asia.
La firma dejó de fabricar las ampollas de vidrio —pieza central de sus termos clásicos— en el país, y comenzó a traerlas desde India y Vietnam. Los termos de acero inoxidable, que hoy representan una parte creciente del mercado, comenzaron a producirse principalmente en China.
En Tortuguitas, la empresa ensambla ahora las carcasas de plástico nacionales con las ampollas importadas, y mantiene la producción del termo de acero de un litro, que representa el 40% de las ventas.

El nuevo modelo no nació de una decisión estratégica en tiempos de bonanza, sino de una crisis acumulada. En los últimos dos años, Lumilagro venía sufriendo una caída de ventas cercana al 50%, empujada por la presión de productos importados, el avance del contrabando y un cambio en las preferencias del consumidor: los termos de acero inoxidable ganaron terreno frente a los modelos de vidrio que definieron a la marca durante décadas.
La planta llegó a emplear a más de 300 trabajadores. En 2022 todavía contaba con 220. Hoy, tras retiros voluntarios y reducción de estructura, la dotación cayó a alrededor de 50 empleados directos.













