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Luciano Pereyra sumó un nuevo negocio por fuera de la música y desembarcó en la industria vitivinícola con una bodega en Mendoza. El cantante integra la sociedad de Re-Cordis, un proyecto ubicado en el Valle de Uco.
Re-Cordis es una bodega boutique desarrollada por el empresario Javier Ábrego y el futbolista ex Racing, Iván Pillud, ambos amigos del cantautor.
Según se supo, el proyecto nació en reuniones familiares y tiene como enólogo a Mariano Genzel.
Los precios de las botellas parten desde los $ 69.000 y llegan hasta los $ 195.000.
El portfolio inicial está compuesto por tres Malbec: Espejos; Miradas; y Parpadeo, que es su vino insignia.
En esa provincia, el turismo del vino registró alrededor de 1,59 millones de visitas durante 2024, casi un 28% más que en 2018, detalla el balance anual del Observatorio turístico local. Hoy en Mendoza funcionan casi 900 bodegas en total, de las cuales alrededor de 230 cuentan con actividad turística.

Otras celebridades se suman al negocio del vino
Otras celebridades también decidieron incursionar en el negocio del vino, a través de proyectos propios o en asociación con bodegas ya establecidas
Uno de ellos es el empresario y conductor Marcelo Tinelli que desarrolla desde 2015 la bodega Lorenzo de Agrelo, ubicada en Luján de Cuyo. El proyecto trabaja con viñedos propios en la zona de Agrelo y se enfoca principalmente en Malbec. La elaboración está a cargo del enólogo Alejandro Vigil, mientras que la inversión inicial se realizó con fondos propios.
En 2017, el proyecto anunció un plan de expansión que incluía un desarrollo inmobiliario asociado a la bodega. Tinelli participó junto al empresario textil, Daniel Awada en un consorcio de inversores que evaluaba la construcción de una bodega propia y la ampliación del lodge, con una inversión estimada en torno a los u$s 20 millones.
Por su lado, el chef Francis Mallmann participa del desarrollo del vino Disobedience, elaborado junto a Bodega Kaiken.
La incorporación de Ángel Correa a Cría Cuervos se suma a una lista de futbolistas argentinos que, en los últimos años, avanzaron con proyectos vitivinícolas propios o en asociación con bodegas.
El caso de mayor visibilidad es el de Lionel Messi, quien desarrolló la marca GOAT 10. Los vinos se elaboran en colaboración con la bodega italiana MM Winemaker, a partir de uvas provenientes de regiones como Puglia y Sicilia. El mes pasado, las etiquetas de Messi desembarcaron en la Argentina a través de la vinoteca DeBarricas, con precios que alcanzan los $170.000 por botella.
En Mendoza, Lautaro Martínez impulsa la bodega Cittanina, ubicada en Las Compuertas, Luján de Cuyo. El proyecto se desarrolla en sociedad con su pareja, Agustina Gandolfo, y se apoya en la producción de Malbec elaborados a partir de viñedos antiguos. Entre las etiquetas se destacan “Pasión” y “Coraje”, con producciones de escala limitada.
También en esa provincia, Leandro Paredes presentó su vino “Mi Victoria LP 32”, elaborado en conjunto con Bodega Barberis, un proyecto que se apoya en una estructura productiva ya existente.
Por su parte, el arquero Franco Armani cuenta con su propia línea de vinos elaborada junto a Finca Cuadro Benegas, en San Rafael. El proyecto incluye un Malbec identificado como “A” y una versión Gran Reserva, ambos desarrollados en colaboración con la bodega local.












