

El fuerte aumento del precio del petróleo y, en especial, del combustible de aviación, volvió a encender las alarmas en la industria aerocomercial global.
Tras la escalada del conflicto bélico en Medio Oriente, el jet fuel llegó a dispararse en abril por encima de los u$s 1800 por tonelada en algunos mercados internacionales. Esto representa más del doble de los valores registrados apenas semanas antes.
Aunque en las últimas jornadas el precio comenzó a moderarse -hoy ronda los u$s 700 por tonelada a nivel de referencia internacional-, el combustible sigue siendo uno de los principales factores de presión para las aerolíneas, donde representa hasta el 40% de los costos operativos.

En este contexto, varias compañías comenzaron a evaluar ajustes tarifarios, recargos o revisiones de capacidad para la temporada alta europea. Sin embargo, Iberia, la aerolínea bandera de España, salió a transmitir tranquilidad a sus pasajeros y aseguró que no prevé cancelaciones ni cargos adicionales vinculados a la suba del jet fuel.
“Iberia no prevé sufrir interrupciones de suministro de combustible este verano, por lo que mantiene con normalidad la planificación de sus operaciones”, señaló en un comunicado difundido este miércoles.
La compañía remarcó además que los pasajeros que ya compraron tickets, o quienes planeen hacerlo en las próximas semanas, “pueden tener la tranquilidad de que los planes de la compañía no contemplan cancelaciones este verano por la subida de los precios del jet fuel”.
Otro de los puntos que buscó despejar Iberia es la posibilidad de aplicar sobrecargos posteriores a la compra de pasajes, algo que algunas aerolíneas ya están haciendo tras la fuerte volatilidad energética. “Iberia garantiza que sus clientes no tienen riesgo de que les sean aplicados cargos adicionales después de haber comprado sus billetes”, afirmó.
La empresa reconoció igualmente el impacto que genera el encarecimiento del combustible sobre la estructura de costos del sector. “Ante la fuerte subida del precio del jet fuel, la compañía ha tomado rigurosas medidas de ahorro de costes para amortiguar el impacto en el precio de los billetes”, indicó.
Si bien los precios comenzaron a estabilizarse tras los máximos de abril, las aerolíneas continúan monitoreando un mercado extremadamente sensible a cualquier tensión geopolítica.














