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Después de más de seis décadas, el negocio de las figuritas oficiales del Mundial cambiará de manos. La FIFA anunció un acuerdo exclusivo y de largo plazo con Fanatics para que su división de coleccionables, a través de la marca Topps, produzca las figuritas, cartas y juegos coleccionables oficiales de sus torneos a partir de 2031.
El anuncio marca el fin de una asociación histórica con Panini, la empresa italiana que convirtió el álbum del Mundial en un clásico global desde México 1970. Sin embargo, el cambio no será inmediato: el acuerdo anunciado por la FIFA comenzará “en pleno” en 2031, por lo que Panini seguirá ligada a las próximas ediciones ya previstas, incluido el Mundial 2026 y el de 2030.
La noticia fue comunicada por la propia FIFA, que presentó el acuerdo como una ampliación de su relación comercial con Fanatics. El contrato incluye trading cards, stickers y juegos de cartas coleccionables, tanto en formato físico como digital. Todos los productos serán desarrollados por Fanatics Collectibles y comercializados bajo la marca Topps.
El nuevo negocio de las figuritas
El movimiento confirma el avance de Fanatics sobre un negocio que dejó de ser solo nostalgia de kiosco. La compañía, que nació vinculada a la venta de indumentaria y merchandising deportivo, viene expandiéndose sobre licencias, coleccionables y experiencias para fanáticos.
En este caso, el acuerdo con FIFA le permite sumar una de las propiedades deportivas más valiosas del mundo. Según el comunicado oficial, el contrato abarcará torneos y eventos de la FIFA desde 2031 e incorporará por primera vez al fútbol internacional el programa de player jersey patches, con parches de camisetas usadas por jugadores insertados en cartas coleccionables.
El vínculo también incluye una iniciativa de distribución de coleccionables gratuitos por más de u$s 150 millones durante la vigencia del contrato, orientada a apoyar programas de fútbol juvenil. La operación, además, se apoya en Topps, una marca histórica del negocio de las cartas deportivas que Fanatics compró en 2022.
El final de una era para Panini
Panini había renovado su sociedad con FIFA en diciembre de 2023. En aquel comunicado, la empresa italiana informó que mantendría la exclusividad para stickers, trading cards, juegos de cartas y coleccionables digitales vinculados a torneos FIFA, con alcance sobre el Mundial 2026, el Mundial Femenino 2027 y el Mundial 2030.
Esa precisión es clave para leer el anuncio: no se trata de una salida inmediata de Panini, sino de un cambio de ciclo a partir de la década próxima.

La relación entre Panini y los Mundiales empezó en 1970, con la Copa de México. Desde entonces, la empresa se convirtió en sinónimo de álbum mundialista, un producto que atraviesa generaciones y que, cada cuatro años, vuelve a poner en movimiento una economía propia de sobres, figuritas difíciles, intercambio y reventa.
La historia de la compañía también explica por qué la decisión de FIFA tiene peso simbólico. Panini nació en Módena, Italia, a partir de un kiosco de diarios administrado por los hermanos Giuseppe, Benito y Umberto Panini. Luego pasó a imprimir sus propias colecciones de fútbol y, con la licencia oficial de la Copa del Mundo, transformó un hábito infantil en un negocio global.
Una licencia que vale más que el álbum
La salida futura de Panini se da en un mercado en el que los coleccionables deportivos ganaron sofisticación. Ya no se trata únicamente del álbum tradicional: las licencias hoy incluyen cartas premium, ediciones limitadas, productos digitales, memorabilia, experiencias y comunidades de fanáticos.
En ese terreno, Fanatics viene ganando espacio con una lógica más amplia que la de una editorial de figuritas. Su apuesta combina e-commerce, indumentaria oficial, eventos, licencias deportivas y coleccionables. La FIFA, por su parte, busca ampliar la explotación comercial de sus marcas más allá del torneo en sí.
Para Panini, el golpe es fuerte por el valor histórico de la licencia. La compañía mantuvo durante décadas el control del álbum oficial del Mundial y llegó a superar los u$s 1000 millones de ventas anuales en 2018.













