Cambio de manos

El único segmento del vino que es negocio genera la venta de una bodega sanjuanina

Jugos y Vinos Andinos, una de las mosteras más importantes del país, fue adquirida por un empresario mendocino dedicado a la construcción. Tiene un potencial exportador de u$s 10 millones

La empresa Jugos y Vinos Andinos, especializada en mosto, cambió de manos. Su dueña, la japonesa Kataoka & Co le vendió el 100% de sus activos a una compañía mendocina con fuerte presencia en el mercado del real estate.

Kristich Desarrollos ahora incursiona en el mundo del vino. La empresa, dirigida por Flavio Kristich, tiene más de 20 años de experiencia y 140 desarrollos entregados entre Mendoza y Chile. Entre ellos sobresale el Casino de San Martín junto a un hotel cuatro estrellas de más de 80 habitaciones y un paseo comercial.

La decisión de incursionar en el mundo del mosto no es caprichosa. Se trata del único negocio del vino con números positivos. Según datos del Instituto Nacional Vitivinícola (INV), las exportaciones de mosto concentrado en enero ascienden a 5468 toneladas, un 101,5% más en volumen y un 82,6% más de ingreso de divisas respecto al mismo mes del año anterior, con un precio promedio que, en el primer mes del año, llegó a u$s 1682 por tonelada.

Sin embargo, los despachos de vino al exterior cayeron un 11,2% en enero comparado a igual periodo del año anterior. De esta forma se exportaron 1,8 millones de litros menos que en 2023.

Con este cambio de manos, Jugos y Vinos Andinos, que hace 15 años el grupo japonés se la compró a Peñaflor, promete la reactivación de la producción en Villa San Isidro, en la provincia de San Juan y la generación de empleo. 

Esa planta cerró sus puertas en septiembre del año pasado cuando los japoneses pusieron el cartel de venta en busca de un comprador. Su reapertura, que se estima será en las próximas semanas, aseguran que implicará la reincorporación de hasta 50 trabajadores y la creación de nuevas oportunidades comerciales para los productores de uva de la región.

El peso de la mostera

La empresa, que está ubicada en el valle de Tulum, a 30 km de la capital de San Juan, tiene un potencial exportador de u$s 10 millones y sus principales mercados son Japón, Canadá, Estados Unidos y Sudáfrica.

La planta produce Jugo de uva blanco concentrado y jugo de uva rectificado; en tanto que, a pedido, elaboran jugo de uva concentrado de varietales y jugo de uva concentrado tinto. En total procesa entre 20 a 25 millones de kilos de uva y constituye una de las ocho firmas que consolidaban el 80% del mercado, encabezado por la Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas, Fecovita.

La planta está cerrada desde septiembre del año pasado

La empresa Kristich Desarrollos es el tercer propietario de la planta de jugos concentrados tras la sociedad que llevaron adelante Kataoka & Co y el grupo Peñaflor, un negocio que había comenzado a principios de la década del '70, cuando la firma japonesa importaba mosto a su país. 

Luego, en la década del '90, se inició la construcción de una planta mostera, para abastecerse de primera mano. Un desarrollo que se hizo junto a capitales del grupo Peñaflor; la planta abrió sus puertas en 2007.

En 2018, Kataoka se convirtió en única dueña tras comprarle a Peñaflor los activos de la mostera. La firma japonesa había anunciado el cese de sus operaciones en la planta ubicada en Villa San Isidro en agosto de 2023, despidieron a decenas de trabajadores y en septiembre sus puertas quedaron cerradas. 

Según los medios mendocinos, Kataoka había comenzado a pensar en desprenderse de la empresa por los diferentes obstáculos que se les presentó para llevar adelante su plan de inversiones y negocios, entre ellos no poder expandirse geográficamente a causa de las limitantes que les impone la actual Ley de Tierras.

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