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Miniso avanza en su plan de expansión con nuevos cortes de cinta. A las recientes aperturas en Unicenter y el Alto Palermo se le sumarán cuatro locales más, ya confirmados, hasta fin de año.
“Con la inauguración de los primeros locales se nos hizo más fácil negociar con los centros comerciales que tienen lista de espera y conseguir los locales adecuados para la marca”, señaló a El Cronista, Carlos Jamardo, gerente de Marketing de la empresa que llegó a la Argentina en marzo de este año con plan de inversión de u$s 50 millones para abrir 100 locales para los próximos cinco años, que contempla la creación de 1000 puestos de trabajo.
El ejecutivo, además, detalló que en ventas están por encima de lo previsto. Si bien no dio números exactos, dijo que están más de un 20 por ciento arriba de lo estimado. “El público respondió a la marca mejor de los esperado. Todos quieren conocer la experiencia Miniso que, además, tiene una propuesta con precios muy accesibles”, sumó.
En el caso de la primera tienda que abrió Miniso en el país, la de la calle Florida, Jamardo destacó que en los primeros días pasaron 2000 personas por jornada. “Ahora seguramente ese número cambió porque con todas las aperturas, la gente tiene más opciones”, aseguró.
Justamente, el experto hizo referencia al cambio de paradigma en el modelo de negocios del retail en el país. “Antes eran tiendas más chicas, boutiques, tiendas más de diseño con precios más altos. Hoy tienen éxito las marcas que tienen una propuesta diferencial, pero a buen precio”, analizó.

Los productos más buscados
Las aperturas de la marca, que fueron cinco en lo que va del año, ya son conocidas en la Argentina por las colas de gente que provocan y siempre acompañadas por la presencia de un o una influencer o celebrity. En el caso del Alto Palermo, cinco cuadras de fanáticos de la marca esperaron a las 10 para ver el corte de cinta que contó con la presencia de la influencer Lina Palacios.
La marca, que nació en China pero tiene una estética japonesa, es conocida por los peluches y las licencias. Sin embargo, su catálogo es amplio y transversal: desde artículos de hogar y tecnología hasta cosmética, papelería y juguetes.
Su el verdadero diferencial está en la curaduría y en el diseño. Miniso logró convertir objetos cotidianos —auriculares, botellas, organizadores— en pequeños objetos de deseo. A eso se suma una estrategia clave: alianzas con licencias globales como Disney, Marvel o Sanrio, que potencian el atractivo, especialmente entre públicos jóvenes.

La Argentina no es la excepción; los peluches y las licencias son también los productos más buscados por el público local. En el caso de los peluches, se pueden encontrar desde los $ 29.900 hasta $ 49.900.
El producto que sorprendió, son los blind box, cajas coleccionables que no sabés qué muñeco te toca. En este caso los precios van desde $ 29.900 hasta $ 89.000.
“Ahora estamos trayendo los trendy toys, que son coleccionables de juguetes de tendencia relacionados con la moda. Los chicos los cuelgan de las mochilas o los una como llaveros y los tunean, los visten, los pintan”, contó el responsable de Marketing de la firma.
Hoy por hoy, en una tienda de Miniso se encuentran unos 4500 productos diferentes.

Cuándo serán las nuevas aperturas
El ambicioso plan de inauguraciones que la marca tiene en el país ya se concretó en cinco locaciones: Florida fue el primer local, luego llegó DOT, su flagship de 600 metros cuadrados. Y siguieron Plaza Oeste Shopping, Unicenter y el Alto Palermo.
La próxima apertura es el 6 de agosto en Palmas del Pilar, un mes después, el 30 de septiembre la marca llegará al Alto Avellaneda y, a mediados de octubre, al Abasto.
“Vamos a estar en los principales centros comerciales de todo el país”, aseguró Jamardo, quien contó que están negociando también un local a la calle para antes de fin de año.
En cuanto la llegada al interior del país, Rosario y Córdoba son las plazas que ya se están analizando.
La fórmula del éxito de Miniso
La historia de Miniso arranca en 2013, cuando el empresario chino Ye Guofu, que venía de manejar cadenas de “Todo por 10 yuanes” (tipo “Todo por $2″) junto al diseñador japonés Miyake Junya, lanzó la marca con una premisa clara: ofrecer productos de uso cotidiano con diseño cuidado, inspirados en la simplicidad japonesa, pero a precios masivos.
Desde el inicio, el concepto fue tan simple como efectivo: tiendas ordenadas, minimalistas, con una fuerte impronta visual y una rotación constante de productos que invitan a entrar “solo a mirar”… y salir con algo.

La primera tienda fue casi experimental, cerca de su propia fábrica, lo que le permitió integrar diseño, producción y venta en un mismo circuito.
Desde el inicio, la marca se apoyó en una estética “japonesa” minimalista, aunque su origen es chino. Esa decisión fue estratégica: asociarse a la percepción global de calidad y diseño nipón.
Su expansión fue rapidísima: en solo dos años ya estaba fuera de China (primera tienda internacional en Singapur en 2015) y hoy tiene unos 7700 locales en todo el mundo.
Su vertiginoso crecimiento impresionó hasta al propio fundador, que al principio dijo que esperaba vender apenas 2 o 3 mil millones de yuanes al año. Hoy alcanza ventas globales por u$S 2450 millones.
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