Guerra cervecera

Cerveza gratis: por qué Bud regala millones de litros y se sube al festejo por el Mundial

Pese a que otro grupo fabrica la "cerveza oficial" de la AFA, el grupo AB InBev, dueño de Quilmes, ganó presencia en las imágenes de la Selección Argentina durante el Mundial y los festejos inmediatos después de la final, gracias a su relación con Messi y la FIFA

Si bien en la Argentina la guerra cervecera en torno al Mundial y la Scaloneta se debatió entre las coincidencias de Quilmes (ex auspiciante de la Selección) y el "anulo mufa" de Schneider (actual sponsor de la AFA), una de las grandes protagonistas del rubro durante el torneo fue Budweiser, que hoy regalará en el mercado argentino los millones de litros de cerveza que no pudo vender en la Copa del Mundo. 

El holding AB InBev, que tiene un contrato con Lionel Messi y es sponsor oficial de la FIFAse apalancó en el mejor jugador de la historia para darle visibilidad global a su marca y pobló el vestuario campeón del mundo con sus botellas, razón por la cual se difundieron imágenes de los jugadores argentinos celebrando con la cerveza que no es, precisamente, la que integra el programa oficial de patrocinios de la AFA. Incluso, la resaca de la prohibición de comercializar su cerveza en los estadios de Qatar podría implicarle un millonario ahorro de cara a la próxima cita mundialista.

En octubre de 2019, Quilmes, propiedad de AB InBev, dejó de ser "hincha oficial" de la selección argentina después de más de dos décadas. Su lugar se lo quedó Schneider, del grupo chileno CCU. Pero el holding global no se quedó quieto. Le tomó menos de un año anunciar un acuerdo de sponsoreo a largo plazo con Lionel Messi.

El 10 argentino tuvo un espacio central en su campaña previa a Qatar 2022, lanzada en septiembre pasado, junto al brasileño Neymar Jr. y el inglés Raheem Sterling. Mientras que estos últimos dos aparecían con las camisetas de sus respectivas selecciones -a las que patrocinan marcas de AB Inbev; cuyo accionista controlante es el fondo brasileño 3G-, Messi lo hizo con una campera azul porque, claro, el sponsor de la Selección Argentina ya era otro.

Messi no llevó la camiseta celeste y blanca en el spot de Budweiser.

Budweiser es un viejo socio de la FIFA. La etiqueta es sponsor del evento desde la Copa del Mundo de México 1986 y, según The New York Times, abonó alrededor de u$s 75 millones para mantener esta posición durante el último ciclo de cuatro años. Por eso resultó llamativo cuando dos días antes del partido inaugural, el máximo organismo del fútbol mundial anunció que no se permitiría la venta de alcohol durante los partidos.

Otamendi y Di María brindan con una Budweiser en el vestuario del campeón.

"Esto es incómodo", tuiteó la marca, aunque poco después lo borró. Diez años antes, la presión del holding y de la FIFA había logrado que Brasil aprobara una ley que habilitaba la venta de alcohol en los estadios durante el Mundial 2014, algo que estaba prohibido desde 2003.

Sin embargo, su verdadero negocio no está tan relacionado con la venta de bebida durante las cuatro semanas del evento, sino más bien con la visibilidad que le da. Por eso su campaña se extendió a 70 países (20 más que la difundida en Rusia 2018), más del doble de los que participan del certamen. En 2014, logró impulsar un 1% su volumen de ventas anual en Brasil, de acuerdo a lo consignado por Reuters. A su vez, esto se puede explicar con números. Casi el 70% de su volumen de ventas durante los primeros nueve meses del año estuvo concentrado en América (sur, norte y central).

Paulo Londra también participó de la canción oficial de la marca durante el Mundial.

Asimismo, la etiqueta tiene el naming del premio al jugador del partido a lo largo del Mundial. Y Messi fue el elegido para llevarse el galardón en cinco de los siete encuentros que jugó la Albiceleste. En dos de ellos también apostó por viralizar estas imágenes con invitados especiales entregándole el premio al astro rosarino: el cantante Paulo Londra contra Australia en octavos; y el exfutbolista y amigo de Messi, Sergio Agüero, versus Croacia.

Las cervezas con alcohol que no se vendieron en Qatar finalmente fueron para el ganador de la copa. Si bien esto no le resultó barato (entre costos logísticos, flete y almacenamiento refrigerado), la jugada quizá puede inclinar la cancha a su favor a la hora de renegociar su acuerdo para el Mundial 2026.

Según The Sun, AB InBev podría buscar un descuento de u$s 47 millones en su deal de u$s 112 millones para continuar como la cerveza oficial del torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. Tres mercados que resultan más que atractivos para el grupo.

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