ESPERAN SUPERAR LOS U$S 180 MILLONES EN LA audición neoyorquina

Sale a la venta un Da Vinci en manos privadas que sería el más caro de la historia

Se trata de "Savator Mundi", de 1909. Será subastado el 15 de noviembre en Christies de Nueva York. Estaba en tan mal estado que en 1958 había sido vendida en solo u$s 100

Hay menos de 25 obras en el mundo que se atribuyen a Leonardo Da Vinci (1452-1519). El artista era además un gran inventor y buscaba nuevas técnicas con pigmentos y aceites para sus pinturas, que en muchos casos creemos que llevaron a que desaparecieran con el transcurso de los años. Hace más de un siglo, en 1909, se descubrió una obra de su autoría y hace 6 años se confirmó otra que saldrá a la venta el próximo 15 de noviembre en Christies de Nueva York. Hoy podemos verla en Hong Kong, luego será expuesta en San Francisco y Londres, para finalmente ser rematada en Nueva York.

Las obras conocidas de Da Vinci están distribuidas en grandes museos: siete de sus obras se encuentran en París (Museo del Louvre), tres en Florencia (Uffizi), tres en Milán (entre ellas su mural de la Ultima Cena), dos en Washington (National Gallery of Art), dos en San Petesburgo (Hermitage), dos en Londres (The National Gallery) y otras tantas en Munich, el Vaticano y en Cracovia.

Hay algunos dibujos en distintas colecciones, pero pinturas reconocidas solo éstas y la que saldrá a la venta. "Salvator Mundi" es un óleo sobre madera de nogal, de 65 x 45 cm que fue pintada cerca de 1500, época en que el artista realizó su famosa Monalisa.

Según las investigaciones recientes, este Da Vinci que se ofrece fue un encargo del Rey de Francia Luis XII y también fue propiedad del Rey Carlos I de Inglaterra (1600-1649). La pintura no fue bien conservada y se le agregaron repintes en el rostro y el cabello, que la llevaron a ser de poco interés y atribuida a Bernardino Luini, uno de sus seguidores. Estaba en tan mal estado que fue vendida en subasta de Sothebys en tan solo 45 libras esterlinas (u$s 100) en 1958. Tiempo después, apareció en una venta en Estados Unidos, en u$s 10.000 y finalmente un grupo de tres inversores con Adelson Galleries a la cabeza, comenzó una restauración e investigación que duró seis años para concluir en que la obra es original y pertenece a Leonardo Da Vinci.

Fue su exposición en la National Gallery de Londres en 2011 la que le otorgó mayor certificado y aval de su autenticidad. Luego de la muestra los dueños pedían u$s 200 millones por la obra.

Fue el Museo de Bellas Artes de Dallas el que empezó a juntar dinero para comprarla y durante un tiempo, la tuvo en exhibición. Finalmente no lograron reunir más de u$s 70 millones, por lo que la obra no se vendió. De ésta manera ingresa a Sothebys, en búsqueda de un comprador privado, dónde el marchand Yves Bouvier, quien la paga un poco menos de u$s 80 millones en 2013, la vende a los pocos días al coleccionista Dmitry Rybolovlev en u$s 127,5 millones. Este comprador ruso esta en largo litigio con el art dealer Bouvier por las comisiones que le ha cobrado por sus compras de más de u$s 1000 millones.

Varias de las obras ya han salido a la venta en subastas de Christies (Magritte y Gauguin entre otras) y el ruso ha perdido ya unos u$s 100 millones mínimo en éstas reventas. No sabemos si en este caso recuperará lo que pagó hace 4 años.

Los candidatos son el Museo Paul Getty de Pasadena, California, que en las últimas dos décadas, ha comprado las mayores obras de arte antiguo que aparecieron en el mercado. También son candidatos varios coleccionistas chinos que podrían aumentar el interés y prestigio que tienen sus museos privados.

Creo que la mayor demanda para esta obra estará sin duda en Museos que logren fondos para poder comprarla. Hay también 10 coleccionistas privados en Estados Unidos con capacidad de superar los u$s 200 millones en una compra. Aparentemente la obra tiene una base de u$s 100 millones que con las comisiones de venta se llevan a u$s 115 millones. Existen dos dibujos de Da Vinci que se consideran preparatorios de esta obra, sumado a un grabado realizado por otro artista en base a la obra en 1650, y los mayores expertos la consideran original. Hay también más de 20 copias de esta obra y una de ellas se vendió hace 18 años en u$s 333.000 en subasta. Sin duda que una obra que en 1958 se vendió en u$s 100 pueda valer un millón de veces más, es una historia fascinante y digna de Ripley.

Christies está felíz de poder ofrecerla y ha cambiado el mundo de las subastas con varias acciones impensadas hace un largo tiempo. Esta obra no la venderá en la subasta de Antiguos Maestros sino en una de Port-Ward, que se refiere a obras realizadas por artistas nacidos luego de 1945.

La idea es que esta obra se complemente con otra, de casi 10 metros, realizada por Andy Warhol con variaciones de la Última Cena de Leonardo, por la que piden u$s 50 millones. Sería ideal para Christies terminar el año con una venta récord y superar los u$s 180 millones en la venta del Leonardo, con lo cual sería la obra más cara vendida en subasta en toda la historia.

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