‘Bag in box’, o la nueva manera de consumir vino por copa

Su venta al mercado interno se multiplicó 38 veces hasta mayo. Son productos de media y alta gama en envase especial de cartón de 3 y 5 litros con una bolsa de vacío, que permite beber de a poco durante 40 días sin que se oxide

En su afán por impulsar el consumo de vino en el país y ganar participación de mercado, cada vez más bodegas lanzan vinos de media y alta gama en bag in box, un envase utilizado desde hace años para exportación, en especial a Europa y, sobre todo, a los países nórdicos. Pero poco conocido aún por el consumidor local, que es muy tradicional a la hora de beber vino.

Ya hay unas 15 bodegas que tienen su exponente en este envase, según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). Entre otras, bodegas pequeñas de alta gama como CarinaE, Casarena y Viña Las Perdices lanzaron sus bag in box este año. Ahora, se acaba de sumar una más grande, Bodegas La Rosa, del Grupo Peñaflor, con presentaciones para sus marcas Hereford y Finca La Escondida.

Hasta mayo, las ventas de las bodegas al mercado interno en este tipo de envase de cartón, de 3 a 5 litros con una bolsa de vacío en su interior, se multiplicaron por casi 38 veces. Aunque, vale aclarar, desde una base muy pequeña. Entre enero y mayo, se despacharon 255.273 litros, más que todo lo vendido en 2014 y 2013; o un 3.662% que los apenas 6.785 litros de igual lapso del año pasado. Ya en 2014 había crecido 442%, a 196.218 litros en todo el año, según datos del INV.

Pero la tendencia está recién en sus inicios. Si los consumidores argentinos, poco adeptos a cambiar la tradicional botella y el ritual del descorche por otro tipo de envase, se animan a innovar un poco teniendo en cuenta los beneficios del bag in box, su potencial es muy grande. El envase tiene una válvula por la cual se sirve el vino. La bolsa interior se contrae a medida que se consume, sin permitir el ingreso de aire y, así, permite que el vino una vez abierto no se oxide y mantenga la misma calidad durante 40 días una vez abierto.

Recomiendan tomarlo dentro del año en que fue envasado y guardarlo en la heladera después de abierto.

También es más económico que las botellas, ya que contiene de tres a cinco litros y, por costo menor en otros insumos, como vidrio y corchos, el valor es más bajo que su cuatro o seis botellas y media.

En el caso de Viña Las Perdices, el vino es un reserva que no se vende en botella, pero que en la nueva presentación de 3 litros, llamada By The Glass Malbec, cuesta $ 321, un 25% menos que el equivalente en botella de su vino joven, sin paso por madera. CarinaE vende su Malbec 2013 en un bag in box de 5 litros (casi siete botellas), a $ 461, que es poco menos del valor de cinco botellas.

En tanto, Casarena lazó su 505 Vineyards Malbec de 3 litros, a $ 222, el precio de tres botellas del mismo vino.

Bodegas La Rosa, en tanto, acaba de lanzar su Wine Dispenser (como llama a este envase) de 3 litros para Hereford, a $ 120, y Finca La Escondida, a $ 200, a entre 14% y 23% menos que sus equivalentes en botella.

Viñas Las Perdices apunta a los dos momentos de consumo, "para el hogar, en reuniones o para ir a pescar, por ejemplo, pero sobre todo para gastronomía, para venderlo por copa.

Es una buena solución, ya que da la posibilidad de ofrecer vino por copa de calidad a un buen precio, manteniendo sin cambios el producto", explicó Aníbal Marín, gerente Comercial de Viña Las Perdices. Su producto se vende en vinotecas al público, pero el foco, al igual que en CarinaE y Casarena, está en la gastronomía: "Creemos que este envase nos puede dar la chance de entrar a los restaurantes para venderlo por copa, canal donde hay mucha competencia, y estudiamos lanzar un vino blanco para que lo acompañe", anticipó Marín.

En el caso de Bodegas La Rosa, el foco está más puesto en el consumo hogareño. "Venimos exportando en este envase a Europa y ahora lo lanzamos al mercado interno para ocasiones en que el vino pierde ventas por no tener una propuesta adecuada por copa. Está pensado para beber en el hogar, cuando una persona quiere tomar una copa y no abre una botella para que no se eche a perder.

Son 3 litros, unas 20 copas, para beber dentro de las seis semanas de abierto", comentó Juan Francisco Parajuá, gerente Comercial de Bodegas La Rosa. "No reemplaza a la botella, la complementa para ciertas ocasiones en las que hoy el vino pierde consumo", agregó.
Para el consumo individual, dentro y fuera del hogar, muchas bodegas habían lanzado botellas pequeñas. Pero el costo es altísimo. "El vino perdió cierto consumo per cápita por la menor frecuencia, no por la penetración. Con esta propuesta se busca mejorar la frecuencia, a un valor de 15% a 25% más bajo que en botella y sin perder calidad una vez abierto", destacó Parajuá.

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