Salud

El estudio científico que reveló por qué es bueno retrasar el despertador en las mañanas

Según los científicos, retrasar repetidamente el despertador podría tener efectos positivos en nuestra salud.

En esta noticia

Uno de los momentos más desafiantes del día para aquellos que aprecian el placer de dormir es, sin duda, cuando el despertador comienza a sonar. Muchas personas tienen la costumbre de aplazar la alarma en busca de unos cinco minutos extra de descanso

Tradicionalmente, los expertos en salud han considerado que este hábito es poco saludable. Sin embargo, un reciente estudio científico sugiere que este mito podría no ser cierto.

¿Es realmente malo posponer la alarma? Fuente: FreePik

Mujeres con Bienestar 2024 | ¿Qué significa que mi estatus haya "concluido" en internet?

Paso a paso: cómo recuperar una cuenta de WhatsApp si fue hackeada

¿Posponer la alarma es bueno para la salud?

Un estudio reciente llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Estocolmo sugiere que retrasar la hora de la alarma podría conllevar beneficios inesperados para la salud.

De acuerdo con los resultados del experimento, esta acción no tendría un impacto negativo en la duración ni en la calidad de las horas de sueño. Además, los investigadores afirman que no hay pruebas de consecuencias adversas en las actividades diarias realizadas después de despertar.

Los especialistas indican que adoptar esta práctica podría resultar especialmente provechoso para aquellos individuos que enfrentan la conocida "inercia del sueño", ya que favorecería una transición más fluida hacia las actividades diarias.

Retrasar unos minutos el despertador podría ser una solución a la inercia de sueño. Fuente: Shutterstock.

¿Qué es la inercia de sueño?

La inercia del sueño se refiere a la sensación de somnolencia, desorientación y falta de concentración que se experimenta inmediatamente después de despertar. Este fenómeno tiende a ser más pronunciado en las primeras horas de la mañana, persistiendo generalmente de 30 minutos a 2 horas.

La intensidad de la inercia del sueño está influenciada por diversos factores, entre los cuales se incluyen:

  • Fase del sueño al despertar. La sensación de somnolencia al despertar es más pronunciada cuando la persona se despierta durante la fase de sueño de ondas lentas (NREM). 
  • Cantidad de sueño. Cuando una persona duerme menos de lo necesario, es más propensa a experimentar mayores dificultades cognitivas.
  • Hábitos de sueño. Aquellas personas con hábitos de sueño irregulares son más propensas a experimentar inercia del sueño con mayor frecuencia.

Esta situación puede tener un impacto adverso en la capacidad para realizar actividades diarias, como conducir, trabajar o estudiar, ya que conlleva dificultades de concentración y alteraciones en el estado de ánimo.

Temas relacionados
Más noticias de estudio