

El negocio del Pan de Muerto comienza a moverse antes de que lleguen las ofrendas. En la segunda quincena de octubre, las ventas de este producto en Rappi crecieron 83% frente a la primera mitad del mes, una señal de que el consumo de temporada se anticipa y abre una ventana de demanda para restaurantes y comercios que venden a través de plataformas digitales.
La aceleración no se limita al número de piezas que llegan a los hogares. El ticket promedio de los pedidos que incluyen Pan de Muerto aumentó 13% frente al año anterior, mientras que durante el 1 y 2 de noviembre el incremento superó el 30%, de acuerdo con la Radiografía del Pan de Muerto de Rappi, elaborada con datos de consumo en México.
La clave para el negocio del delivery es que el Pan de Muerto funciona como un detonador de compras más amplias. Según la plataforma, este producto representa menos de una quinta parte del valor total de los pedidos que lo incluyen, mientras que el resto corresponde a otros artículos para la merienda, las reuniones familiares o las ofrendas.
“Lo interesante no es solo que el Pan de Muerto se esté comprando antes, sino que la temporada se está extendiendo. Lo que antes era una compra concentrada en uno o dos días hoy se convierte en varias semanas de consumo”, señaló José Luis Montalvo, director de restaurantes en Rappi México, en un comunicado.
Esta ampliación de la temporada modifica la dinámica comercial de una tradición que históricamente se asocia con los últimos días de octubre y los primeros de noviembre.
Para los negocios que participan en el ecosistema de las aplicaciones, una demanda distribuida durante varias semanas representa más oportunidades para generar pedidos, en lugar de concentrar las ventas en unas cuantas fechas.
En un mercado donde las plataformas buscan aumentar la frecuencia de uso y el valor de las órdenes, el Pan de Muerto deja de ser solamente un producto de temporada, sino que también es una oportunidad para atraer compras adicionales y extender el consumo durante octubre.
“Cuando alguien pide Pan de Muerto, rara vez pide solo eso. Aprovecha para resolver todo lo que necesita para la temporada, y por eso en los días clave el carrito crece casi un tercio”, explicó Montalvo.
Los norteños lideran el consumo por aplicación
La geografía de las compras también arroja un dato que contrasta con la asociación habitual del Pan de Muerto con las celebraciones del centro del país. Culiacán encabeza el ranking de ciudades con mayores ventas de este producto en Rappi, seguida de Ciudad de México, Hermosillo y Durango. Tres de las cuatro ciudades con más ventas pertenecen al norte de México.
Sin embargo, el volumen no es el único indicador que diferencia los mercados. Durango registra el mayor número de piezas por pedido, con casi tres, mientras que en Ciudad de México el gasto por pieza supera en más del doble al de las ciudades norteñas que aparecen en el ranking.
La diferencia apunta a patrones de compra distintos: mientras Durango destaca por la cantidad de piezas que se incluyen en cada orden, la capital registra un desembolso mayor por unidad.
En cuanto a las preferencias, la versión tradicional con azúcar sigue siendo la protagonista, tanto en presentación individual como en paquetes de seis piezas y formatos extragrandes. En promedio, cada pedido incluye casi dos panes, un comportamiento consistente con la compra de productos para compartir.
La demanda también muestra una evolución en el calendario de consumo. En la comparación de las temporadas de 2024 y 2025, Rappi reportó que los pedidos aumentaron 67% entre la semana del 13 al 19 de octubre y la del 20 al 26 de octubre, mientras que el número de piezas vendidas avanzó cerca de 60%.
Estas cifras corresponden a la comparación de semanas de la temporada de 2025, mientras que el crecimiento de 83% comunicado por la empresa se refiere a las ventas registradas entre el 13 y el 19 de octubre y el 20 y el 26 de octubre de 2026. La distinción importa porque permite observar tanto el comportamiento de una temporada anterior como la aceleración de la demanda en el periodo actual.















