

El 98.5% de los casos autóctonos de paludismo registrados en México durante 2025 se concentró en la región de los Altos y Norte de Chiapas, por lo que la Cruz Roja Mexicana y SC Johnson ampliarán sus acciones de prevención con talleres comunitarios y nuevos materiales educativos en Chiapas y Oaxaca.
La iniciativa forma parte de la campaña “Adiós Mosquito”, desarrollada por Edupas con el respaldo de SC Johnson y la colaboración de la Cruz Roja Mexicana, que hasta ahora se había enfocado en la prevención del dengue, zika y chikunguña.
De acuerdo con información de la Secretaría de Salud, entre 2018 y 2025 la incidencia de paludismo autóctono disminuyó 79% en México, mientras que las localidades con transmisión activa pasaron de 270 a 62. Sin embargo, la concentración de casos en Chiapas y los antecedentes de transmisión en la región del Istmo sur de Oaxaca mantienen la necesidad de reforzar las medidas preventivas.
“Con esta nueva etapa de ‘Adiós Mosquito’, buscamos acercar información y herramientas prácticas que ayuden a las familias a proteger su salud y contribuir a la eliminación de esta enfermedad en nuestro país”, señaló Héctor Manzano de la Torre, director nacional de Delegaciones de la Cruz Roja Mexicana.
Campaña amplía su alcance en México
Como parte de esta nueva etapa, Edupas desarrolló contenidos educativos para explicar cómo se transmite el paludismo y qué medidas pueden adoptar las comunidades para reducir el riesgo de infección. Los materiales se utilizarán en talleres y actividades de sensibilización que comenzarán en Chiapas y Oaxaca.
A diferencia del dengue, el paludismo es causado por parásitos del género Plasmodium y se transmite por la picadura de mosquitos Anopheles infectados. Por ello, la información específica sobre esta enfermedad busca facilitar la identificación de riesgos, la adopción de medidas de protección y la búsqueda oportuna de atención médica.
Desde su llegada a México en 2024, “Adiós Mosquito” ha beneficiado a más de 219,000 personas en 25 entidades. Además, ha capacitado a más de 200 voluntarios de la Cruz Roja Mexicana y formado a más de 1,000 replicadores comunitarios para dar continuidad a las actividades de prevención.
La campaña también cuenta con una exposición itinerante que utiliza juegos, actividades interactivas y recursos visuales para acercar información sobre enfermedades transmitidas por mosquitos a niñas, niños, jóvenes y adultos.














