

Starbucks ha explorado la compra de Chipotle Mexican Grill, en una jugada ambiciosa por unir a dos de las marcas más conocidas de Estados Unidos en un acuerdo que se convertiría en la fusión más grande de la historia dentro del sector restaurantero.
Starbucks, la cadena de cafeterías líder en el mundo, ha trabajado con asesores en los últimos meses en una propuesta de compra para Chipotle, una cadena que sirve burritos con un valor de mercado cercano a los u$s 39 mil millones, de acuerdo con personas familiarizadas con el asunto.
El estado actual de los planes de adquisición por parte de Starbucks y si ya presentó alguna oferta formal a Chipotle no se pudo determinar.
Un acuerdo transformador de esta magnitud podría no llegar a concretarse, advirtieron las fuentes, y la fusión podría nunca materializarse dada la complejidad de combinar a dos gigantes del consumo.
Estos planes preliminares también reunirían a Brian Niccol, CEO de Starbucks, con la cadena de comida rápida donde se hizo de un nombre tras un periodo de seis años como director general. Desde que Niccol dejó Chipotle en agosto de 2024, las acciones de la empresa han perdido casi la mitad de su valor.
Una posible compra de Chipotle superaría la adquisición de u$s 11.4 mil millones que realizó Burger King sobre la cadena canadiense de café y donas Tim Hortons en 2014.
También destacaría como el megadeal más reciente dentro de un boom de fusiones y adquisiciones, mientras las corporaciones en EE.UU. buscan aprovechar una regulación antitrust más relajada bajo el gobierno del presidente Donald Trump.
El acuerdo crearía una empresa combinada que registró ventas acumuladas por casi u$s 50 mil millones el año pasado. Starbucks cuenta con alrededor de 41,000 tiendas propias y franquiciadas (dos quintas partes de ellas en EE.UU.), mientras que casi la totalidad de los 4,200 restaurantes de Chipotle están en suelo estadounidense.
Starbucks declinó hacer comentarios. Chipotle no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios.
Bajo el mando de Niccol, la cadena de cafeterías se encuentra en las primeras etapas de una estrategia de reestructuración llamada Back to Starbucks (“De vuelta a Starbucks”), la cual empieza a dar frutos con incrementos en ventas de tiendas comparables y utilidades.
Su plan ha incluido la contratación de más baristas, la introducción de nuevos productos al menú, agilizar el servicio y remodelar las cafeterías. Además, contrató a dos exejecutivos de Chipotle, Tressie Lieberman y Stephen Piacentini, para dirigir la mercadotecnia y el desarrollo de sucursales, respectivamente.
Las acciones de Starbucks se dispararon un 24% el día que se anunció la llegada de Niccol a la compañía, en un momento en que el consejo de administración recibía presiones del inversionista activista Elliott Management para revertir una severa caída en las ventas.
Niccol se desempeñó como director general de Chipotle durante más de seis años, ganándose la reputación de ejecutivo estrella tras lograr el rescate corporativo del grupo luego de una grave crisis de inocuidad alimentaria.
El actual CEO de Starbucks aún conserva una residencia en Newport Beach, California, ciudad donde se encuentran las oficinas centrales de Chipotle y donde Starbucks (con sede en Seattle) estableció una oficina ejecutiva satélite.
Las acciones de Chipotle han caído casi un 20% en el último año, impulsadas en parte por la preocupación de los consumidores después de que el verano pasado la empresa retirara los chiles jalapeños de un proveedor vinculado a un brote de salmonela. El actual director general, Scott Boatwright, se desempeñó como director de operaciones de Chipotle bajo la gestión de Niccol.















