

La banca mexicana observa con expectativa el horizonte de inversión en el país. Francisco Lira, director de Banco Actinver, aseguró que “los incentivos del gobierno y los créditos están alineados con el desarrollo nacional”, y resumió la postura de la institución con una premisa clara: “Si a México le va bien, a los bancos les va bien”.
El directivo lo dijo en entrevista con Jeanette Leyva Reus para Negocios W, donde trazó un mapa de oportunidades que va desde la energía renovable hasta el turismo y la agricultura.
El diagnóstico de Lira sobre el potencial energético del país es contundente: “Hay 50 mil millones de dólares listos para invertirse en proyectos de energía eólica, solar y centros de datos en México”, pero el dinero está en pausa. “Los bancos estamos esperando que los proyectos en México se detonen”, advirtió, y anticipó un boom de inversión importante en el momento en que se destraben las leyes secundarias del sector energético, junto con la infraestructura para los data centers, que demandan grandes volúmenes de energía.
Cuáles son los grandes detonantes para atraer capital extranjero
México mantiene ventajas competitivas sólidas en el nuevo ciclo de relocalización industrial, conocido como nearshoring 2.0, pero su aprovechamiento pleno depende de la alineación del marco legal. Lira reconoció que, “si se logran armonizar las leyes secundarias, el país tiene capacidad de atraer flujos de capital considerables”. Además, señaló que “los inversores extranjeros valoran la posición geográfica de México junto a Estados Unidos y su distancia de los conflictos geopolíticos que afectan a Asia, África y Europa, lo que coloca al país en una situación privilegiada de cara a la ratificación del T-MEC.

Sin embargo, el directivo reconoció que “la incertidumbre ha sido uno de los principales frenos para las inversiones de gran escala. La renegociación del T-MEC y el entorno geopolítico global generan cautela”, aunque destacó que el Gobierno federal ha buscado mecanismos para dar mayor certidumbre al sector financiero “a través de programas de garantías instrumentados desde Nacional Financiera (Nafin) y Bancomext, se están diseñando esquemas de apoyo para sectores estratégicos que permitan reducir el riesgo percibido por los bancos”.
El mensaje final del director de Banco Actinver es de optimismo cauteloso: México tiene los activos, la geografía y los aliados para protagonizar un ciclo virtuoso de inversión, pero el detonador aún está pendiente. La ratificación del T-MEC y la reforma energética son, para Lira, las llaves que podrían abrir una etapa de crecimiento sin precedentes para la banca, las empresas y la economía mexicana en su conjunto.















