

La zona del Bajío mexicano se encamina a ser el hub latinoamericano de data centers, con un potencial de crecer 10 veces la capacidad de aquí a que termine la década, y si bien existe la capacidad de generación suficiente de electricidad cerca de la región, el sector no está libre de riesgos energéticos.
El reto que enfrenta la industria de los data centers no se concentra en la disponibilidad de energía, sino en la transmisión y distribución de la electricidad, un monopolio natural de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y un pie del que cojea la industria eléctrica mexicana desde hace años.
De acuerdo con Rodrigo Bernal, CEO de GS Power, la demanda para nuevos centros de carga está “muy limitada”.
“Y no tanto limitada por temas de generación, porque al final puedes tener una planta de generación relativamente cerca del Bajío, pero las limitantes en la infraestructura de transmisión y distribución, es lo que puede llegar a complicar el servicio hacia los data centers”, dijo el especialista en entrevista con El Cronista.
Los data centers, abunda, requieren una confiabilidad sumamente alta del suministro eléctrico, donde prácticamente no pueden tener un apagón ni variaciones de voltaje, porque afecta el servicio.
En este sentido, el directivo de la empresa especializada en soluciones de energía advierte que la calidad de la energía en el país no es la mejor y hay un “riesgo inherente” para instalar data centers en esa zona.
Sin embargo, el especialista asegura que se desarrollarán inversiones adicionales para cubrir el suministro de energía y tener redundancias internas para el abasto de energía de los data centers.
Modelo de autogeneración
Para el especialista, una de las soluciones que pueden implementar las empresas que instalen sus data centers es implementar modelos de autogeneración que permitan garantizar el suministro de energía, como ocurre en Luisiana, Estados Unidos, donde Meta, la matriz de Facebook pretende instalar 10 centrales de generación con gas natural.
En este aspecto, el directivo de GS Power refiere que las empresas que realizan los data centers se respaldarán en un principio en el sector privado para instalar centrales de autogeneración y en una segunda etapa, sumarse a la red, una vez que se refuerce la infraestructura de suministro.
Jalisco enfrenta un viejo fantasma
Para Rodrigo Bernal, si bien Jalisco se ha convertido en el segundo nodo más grande del país para la manufactura relacionada con la Inteligencia Artificial, el estado sí sufre por el abasto de gas, aunque ya trabaja en el desarrollo de parques industriales con autogeneración para mantener el impulso de las empresas que llegan a la entidad del Occidente para abastecer la demanda de Estados Unidos.
“El gobierno de Jalisco tiene un buen entendimiento de las limitaciones estructurales que tiene actualmente, pero está ofreciendo este tipo de servicios de buscarse la vida con los privados, de buscar alternativas, obviamente siempre es un traje a la medida para el abasto de energía”, aseguró el director general de GS Power.













