

Las acciones de Femsa, Grupo Bimbo y Orbia, compañías mexicanas con operaciones activas en Venezuela, mostraron un impacto marginal en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) durante la jornada del lunes, pese al giro geopolítico registrado el pasado fin de semana en el país sudamericano.
De acuerdo con analistas consultados por El Cronista, las operaciones militares de Estados Unidos registradas el 3 de enero podrían derivar, bajo un escenario central, en mejores condiciones de negocio en Venezuela, lo que eventualmente beneficiaría a empresas extranjeras con presencia en ese mercado, incluidas las mexicanas.
En la apertura de la sesión, las acciones de Fomento Económico Mexicano (Femsa), controladora de Oxxo, retrocedieron marginalmente 0.04%, para cotizar en MXN $181.17 por unidad. En contraste, Grupo Bimbo avanzó 0.20%, a MXN $59.23 , (Ciudad de México 9:04 horas), según datos de la plaza bursátil.
Por su parte, los títulos de Orbia registraron un alza de 1.15%, para ubicarse en MXN $15.79 por acción.
Durante la madrugada del sábado, fuerzas armadas de Estados Unidos capturaron a Nicolás Maduro en Venezuela, quien fue trasladado a Nueva York en una operación especial que puso fin a más de 12 años en el poder, hecho que reconfigura el panorama político y económico del país.
Escenario base: mayor estabilidad y reapertura
Para dos analistas consultados, el escenario central contempla la permanencia de un gobierno interino, acompañado de un proceso gradual de estabilización económica, sin mayores consecuencias inmediatas para las empresas que ya operan en el país.
“Operar ahí era un ambiente complicado, con todo en contra. Si esta situación se queda en un evento geopolítico puntual, sin escalada, podría terminar siendo favorable”, explicó el subdirector de Análisis Económico de Kapital Grupo Financiero.
La exposición de Femsa, Bimbo y Orbia en Venezuela
Femsa mantiene operaciones en Venezuela desde 2007, donde se consolidó como un actor relevante en el mercado de bebidas. No obstante, desde 2017, la empresa dejó de detallar los resultados específicos del país y los integró al consolidado regional, ante la alta volatilidad del entorno operativo.
Una estrategia similar siguieron otras compañías mexicanas, que optaron por eliminar el desglose operacional de Venezuela en sus reportes financieros debido a las condiciones adversas del mercado.
Grupo Bimbo también opera en el país sudamericano a través de marcas como Marinela, Holsum y Artesano. Su exposición se integra en la división de Centroamérica, que representa 10.1% de las ventas totales del grupo.
En tanto, Orbia mantiene presencia mediante Pavco, ahora Wavin, enfocada en soluciones de infraestructura y construcción. Latinoamérica aporta cerca del 20% de los ingresos del conglomerado, aunque esta cifra incluye todas las geografías y negocios de la región.
Para Humberto Calzada, economista en jefe de Rankia Latinoamérica, aun cuando no se detalla el peso específico de Venezuela en los ingresos, “no representa una parte considerable para estas compañías”.
El analista coincidió en que el evento del fin de semana podría resultar positivo, siempre que derive en una mayor apertura económica.
“Si se activa un modelo económico más integrado al sistema global, con mayores inversiones, podría verse un mayor crecimiento en el país y un entorno más favorable para las empresas”, señaló.
Riesgos: escalada y desestabilización
No obstante, el analista de Kapital advirtió que también existe un escenario negativo, en el que podrían persistir tensiones internas, conflictos sociales o una escalada con el gobierno interino.
“Eso podría generar inconvenientes operativos para las empresas o, en un escenario de baja probabilidad, un conflicto prolongado con impacto en los precios internacionales del petróleo y el involucramiento de potencias como Rusia y China”, apuntó.
El antecedente de la nacionalización
Femsa y Bimbo no son las únicas empresas mexicanas que han operado en Venezuela. En el pasado, Cemex y Gruma también tuvieron presencia, pero enfrentaron los efectos de la nacionalización chavista.
En 2008, Cemex fue afectada por la nacionalización de la industria cementera. Tras un litigio, en 2011 alcanzó un acuerdo con el gobierno venezolano que implicó el pago de u$s 600 millones, parte en efectivo y parte en bonos de PDVSA.
Gruma, por su parte, operaba en Venezuela con las marcas Monaca y Demaseca. En 2013, enfrentó la expropiación de sus activos, lo que derivó en pérdidas por MXN $4,362 millones. En 2015, la empresa canceló su inversión en el país y dos años después informó haber alcanzado un acuerdo de indemnización por u$s 489.9 millones.
















