

El filósofo de Nueva York Gray Scott, autodenominado “optimista tecnológico” y especializado en analizar el futuro, anticipa cambios profundos en la vida laboral de las personas como consecuencia del desarrollo de la inteligencia artificial.
Entre sus especulaciones más conocidas, Scott afirma que “los robots cosecharán, cocinarán y servirán nuestra comida”, además de que “trabajarán en nuestras fábricas, conducirán nuestros coches y pasearán a nuestros perros”. El experto, que asesora a varias empresas de la lista Fortune 500, enfatizó: “Nos guste o no, la era del trabajo está llegando a su fin”.
Cuáles son los únicos trabajos que lograrán sobrevivir a la IA
Sin embargo, el filósofo no planteó un futuro distópico. Por el contrario, consideró que esta transformación podría hacer que las cosas cuesten más baratas e incluso impulsar que las personas realicen “el trabajo de sus sueños”, aunque lanzó una advertencia sobre las condiciones necesarias para asegurar un “futuro pacífico”.
En una entrevista de 2018 para el blog del futurista profesional Stephen Dupont, Scott consideró que la inteligencia artificial se volverá “omnipresente en la sociedad”. Agregó: “Cuando un sistema de IA pueda enseñar a otros sistemas de IA, se producirá un momento crucial que cambiará el mundo. A muchas personas les resultará difícil darse cuenta y comprender que sus habilidades o talentos ya no son necesarios porque la inteligencia artificial puede mejorarlos”.
Debido a que la fabricación de productos quedará en manos de robots e inteligencia artificial, “el precio de las cosas será mucho más barato”, según consideró el filósofo futurista. Asimismo, planteó que “los artículos hechos a mano se convertirán en un lujo” en este nuevo escenario económico. En una interpretación optimista, se puede creer que los trabajos artesanales no serán reemplazados por IA.
El trabajo artesanal como refugio laboral
En su visión de futuro probable, “las personas ya no tendrán que hacer trabajos que realizan robots y sistemas de inteligencia artificial”, por lo que “se dedicarán a crear cosas con sus propias manos”. Este sería, según Scott, el nicho laboral que resistiría la automatización total.

“Mucha gente lo hará porque realmente lo desea. Creo que veremos una migración masiva de personas que realmente realizarán el trabajo de sus sueños”, se ilusionó el especialista. Dejó además una recomendación sobre el desarrollo tecnológico: “La tecnología es un reflejo de la humanidad y del cosmos. Debemos asegurarnos de crear máquinas que tengan empatía por otros seres vivos si queremos un futuro pacífico”.
A finales de 2023, en una charla con el podcast Hyperscale de Briar Prestidge, Scott abordó la pregunta sobre si la inteligencia artificial será buena o mala. Su respuesta fue categórica: “Creo que va a ser ambas cosas. Nos va a mostrar cosas increíbles y también cosas horribles, porque en realidad nos está reflejando a nosotros mismos”.
El experto advirtió que el control humano sobre esta tecnología será cada vez más limitado y que la IA eventualmente desarrollará autoconciencia y autonomía propias.















