

El Gobierno confirmó cambios clave en el esquema de devolución de impuestos que impactarán de forma directa en millones de contribuyentes. Desde el 2026, el plazo para recibir saldos a favor ya no será de hasta 40 días, como establece actualmente la ley, sino que se reducirá de manera significativa.
La medida forma parte de un rediseño integral del Servicio de Administración Tributaria (SAT), que busca acelerar trámites, reducir cargas administrativas y mejorar la experiencia de personas físicas y empresas. El anuncio fue realizado en el marco de la presentación del Plan Maestro 2026 de la Secretaría de Hacienda.
De acuerdo a lo informado oficialmente, el nuevo esquema combinará devoluciones más rápidas con un sistema de fiscalización más selectivo. El objetivo es agilizar los procesos para contribuyentes cumplidos sin dejar de ejercer el control pertinente para evitar la evasión fiscal.

SAT y devolución de impuestos: el nuevo plazo será menor a una semana
Dentro del Plan Maestro 2026, el SAT fijó como meta que la devolución de impuestos para personas físicas se realice en un promedio de cinco días hábiles. En el caso de las empresas, el plazo máximo previsto será de hasta 30 días, ambos muy por debajo del límite legal vigente de 40 días.
Desde Hacienda explicaron que esta reducción será posible gracias al fortalecimiento de las plataformas digitales, los cruces automatizados de información fiscal y los procesos de validación en tiempo real. Estas herramientas permitirán liberar saldos a favor con mayor rapidez y menor riesgo de errores.
“Se reducirán los tiempos de devolución de impuestos: para personas físicas, de hasta 5 días hábiles, mientras que hasta 30 días para empresas”, informó el Gobierno mexicano.
Plan Maestro 2026 del SAT: auditorías más acotadas y control focalizado
El nuevo plan también introduce cambios en la forma de fiscalización. El SAT aplicará auditorías por muestreo, que implican revisar partidas específicas en lugar de la contabilidad completa, lo que reducirá tiempos y costos para los contribuyentes.
Además, se implementará el criterio de una auditoría integral por contribuyente, con el fin de evitar revisiones reiteradas, salvo en casos de irregularidades graves. En paralelo, el Gobierno mantendrá un enfoque estricto sobre redes de evasión, empresas factureras y fraudes fiscales de alto impacto.
Con este esquema, la autoridad fiscal busca acelerar la devolución de impuestos, hacer más eficientes las gestiones administrativas y concentrar sus recursos en los contribuyentes que afectan de manera significativa al sistema tributario.














