

Las ventas en línea de El Buen Fin crecieron 31% en 2025, hasta alcanzar MXN$45,900 millones, equivalentes a 21% de las ventas totales de la campaña, por lo que la capacidad de los sistemas de pago será uno de los retos operativos para los comercios en la edición de este año, advirtió Kuvasz Solutions.
A 38 días de que comience la campaña, del 13 al 17 de noviembre, la empresa especializada en tecnología de pagos señaló que los negocios deben revisar sus procesos de autorización y cobro para responder a un mayor volumen de transacciones sin generar fricciones que puedan hacer que los consumidores abandonen sus compras.
De acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO) y la Secretaría de Economía, las ventas totales de El Buen Fin alcanzaron MXN$219,200 millones en 2025. De ese monto, el canal digital aportó MXN$45,900 millones, en un contexto en el que los consumidores recurren cada vez más al comercio electrónico para aprovechar las promociones.
“Cuando una campaña concentra un volumen importante de compradores en pocos días, el pago deja de ser el último paso de la venta y se convierte en un punto crítico de la operación”, señaló Sandra Agudo, gerenta de Producto de Kuvasz Solutions.
La directiva advirtió que, aunque las promociones pueden atraer a los consumidores hasta el momento de pagar, una experiencia lenta, una operación rechazada sin una explicación clara o fallas en el proceso pueden provocar que los comercios pierdan ventas.
Pagos con tarjeta: el reto de procesar más operaciones
El tamaño del ecosistema de pagos en México dimensiona el desafío para los negocios. Durante 2025 se realizaron alrededor de 4,207 millones de pagos con tarjeta en comercios físicos y electrónicos, de los cuales 29% correspondió a operaciones en establecimientos digitales, según estadísticas de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), con información del Banco de México.
En ese mismo periodo, los comercios electrónicos enviaron 2,288 millones de solicitudes de compra para autorización, pero únicamente 1,621 millones fueron aprobadas. Esto equivale a una tasa de autorización de 71%, lo que refleja la importancia de los procesos de pago para concretar las transacciones.
Ante este escenario, Kuvasz Solutions recomendó a los comercios revisar con anticipación sus flujos de cobro, identificar posibles puntos de fricción y dar seguimiento a las operaciones para detectar problemas durante los periodos de mayor demanda.
“La preparación no debería comenzar cuando llegan las primeras promociones. Los comercios necesitan revisar con anticipación sus flujos de pago, identificar dónde pueden aparecer fricciones y tener visibilidad sobre lo que ocurre con cada operación”, puntualizó Agudo.
El Buen Fin también impulsa los pagos electrónicos
La edición de 2026 tendrá una duración de cinco días y las operaciones con tarjetas de crédito y débito realizadas en comercios registrados participarán en el esquema del Sorteo El Buen Fin, lo que vuelve a colocar a los medios de pago electrónicos entre los componentes relevantes de la campaña.
Para los comercios, el desafío no se limita a contar con inventario suficiente, ofrecer descuentos competitivos y organizar la logística de entrega. También implica garantizar que sus sistemas puedan procesar las compras cuando se concentre la demanda.
Con casi MXN$46,000 millones en ventas digitales durante la edición anterior, El Buen Fin 2026 será una nueva prueba para la operación de los comercios electrónicos, que deberán buscar que la experiencia de pago acompañe el crecimiento de las ventas y no se convierta en un obstáculo para concretarlas.















