

El neobanco británico Revolut comienza a perfilar su salto al mercado bursátil con una ambición que podría redefinir el mapa fintech en Europa. La compañía apunta a una valuación de entre u$s 150,000 y u$s 200,000 millones en su eventual salida a bolsa, de acuerdo con un reporte del Financial Times, que cita fuentes cercanas a inversionistas.
De concretarse, este rango implicaría más que duplicar su valuación reciente de u$s75,000 millones—alcanzada tras una venta secundaria de acciones— y la colocaría como la tecnológica más valiosa del continente.
Aunque el debut aún no es inminente, el CEO y cofundador, Nik Storonsky, ha señalado que la Oferta Pública Inicial (IPO) podría concretarse hacia 2028, en línea con la estrategia de seguir fortaleciendo el negocio antes de dar el salto al mercado financiero.
Revolut se ha consolidado como uno de los jugadores más observados del sector financiero digital. En 2025, la compañía reportó ingresos por u$s6,000 millones, un crecimiento de 50% frente al año previo.
El beneficio neto también avanzó con fuerza, al pasar de u$s1,000 millones a u$s1,700 millones, mientras que su base de clientes alcanzó los 68.3 millones a nivel global.
Revolut como banco global
La fintech ha evolucionado más allá de su origen como neobanco. Tras tres años de espera, obtuvo una licencia bancaria completa en Reino Unido, lo que le permitió ampliar su oferta hacia productos financieros tradicionales.
Con presencia en más de 40 países, la compañía acelera su expansión internacional. Este año marcó el fin de su fase beta en México y su lanzamiento formal como banco en el país —el primero bajo este modelo— acompañado de una inversión inicial de 100 millones de dólares.
“Es un comienzo que nos llevó tiempo, pero lo mejor apenas empieza. Hemos invertido más de 100 millones de dólares y vamos a seguir invirtiendo lo que sea necesario”, señaló previamente Juan Guerra, director general de la firma en México.
Como parte de su ruta hacia el IPO, Revolut prepara una nueva venta secundaria de acciones que podría elevar su valuación por encima de los u$s100,000 millones hacia la segunda mitad de 2026.
Sin embargo, el eventual debut se dará en un entorno aún marcado por la volatilidad global y valuaciones presionadas en el sector tecnológico, lo que mantiene a los analistas cautos sobre la capacidad del mercado para absorber una colocación de esta magnitud.
















