

La calificadora Standard & Poor’s cambió a perspectiva negativa las calificaciones de Pemex y la CFE, después de hacer el mismo anuncio para la calificación de las finanzas públicas del país.
La agencia señaló que los motivos para ajustar la perspectiva de las empresas energéticas del Estado Mexicano responden a los mismos factores que las finanzas públicas, es decir, un bajo crecimiento económico, la posibilidad de una mayor deuda pública y una mayor carga de intereses.
“El esperado apoyo fiscal continuo y sustancial a Pemex y CFE podría seguir agravando la rigidez fiscal de México. Un deterioro inesperado de los estrechos vínculos comerciales y económicos de México con Estados Unidos también podría debilitar la sólida posición externa actual del país”, señaló en su comunicado.
Caso Pemex
Sobre la empresa petrolera mexicana, S&P señaló que la calificación refleja la expectativa de una probabilidad casi segura de apoyo gubernamental en un escenario de dificultades financieras.
“La probabilidad de apoyo se deriva de nuestra visión del vínculo integral de Pemex con el gobierno y su papel fundamental en los objetivos económicos, sociales y políticos; nuestra expectativa de que el gobierno continuará participando en las discusiones del consejo de administración de Pemex; y nuestra opinión de que Pemex continuará ejecutando su estrategia de financiamiento en estrecha coordinación con el Ministerio de Hacienda y Crédito Público”, aseguró.
La agencia recordó que Pemex ha recibido u$s 69,800 millones entre 2019 y 2025 de apoyos del Gobierno Federal, y la actual administración implementa diferente mecanismos para ayudar a la empresa.
“No obstante, el perfil crediticio individual de Pemex se mantiene en ‘ccc+’, lo que refleja nuestra convicción de que su estructura de capital es insostenible, dada su débil liquidez y alto apalancamiento. Pemex tuvo una relación deuda/EBITDA de 5.8x y registró un flujo de caja operativo libre negativo en el primer trimestre de 2026”, advierte.
Análisis de CFE
La agencia mencionó además que CFE es la única empresa que suministra electricidad a usuarios residenciales de bajo consumo y es el principal proveedor para usuarios de alto consumo y se mantendrá como el principal actor de la industria de generación de energía del país.
“Consideramos que CFE y el gobierno mexicano comparten un vínculo fundamental, dado que el Estado es el único propietario de CFE y prevemos que el gobierno mantendrá el control de la empresa, designará a su alta dirección e impulsará sus políticas estratégicas y financieras. Por lo tanto, igualamos la calificación de CFE con la del Estado”, dijo.
“Las perspectivas negativas de calificación para Pemex, CFE y sus subsidiarias reflejan la perspectiva soberana. Esperamos que Pemex y CFE mantengan una estrecha relación con el gobierno, el cual seguirá participando activamente en todas las decisiones estratégicas para la ejecución de su política energética. Por lo tanto, nuestras calificaciones para Pemex, CFE y sus subsidiarias continuarán evolucionando en consonancia con las de la calificación soberana”, dijo la empresa.
Además, S&P señaló que las calificaciones de las empresas podrían bajar en los próximos 12 a 24 meses si se toma una medida similar respecto a la calificación soberana.

















