Muchas personas tienen la duda de cuál es el orden correcto para cargar el celular. Aunque los cargadores actuales cuentan con sistemas de protección, algunos fabricantes y fuentes especializadas recomiendan seguir una secuencia específica para reducir el desgaste de los componentes.

La recomendación más difundida indica que primero se debe conectar el cargador al enchufe o toma de corriente y, recién después, conectar el cable al celular. Al finalizar la carga, el procedimiento se realiza al revés: primero se desconecta el teléfono y luego se retira el cargador del enchufe.

La explicación es que al enchufar el adaptador se produce un pico de tensión muy breve, un fenómeno normal que dura apenas una fracción de segundo. Si el celular ya está conectado, ese pico llega directamente al puerto de carga. En cambio, al conectar primero el cargador a la corriente, el adaptador estabiliza la energía antes de enviarla al dispositivo.

Según esta teoría, este orden podría ayudar a disminuir las microchispas en los conectores, reducir el desgaste del puerto de carga y minimizar pequeñas sobrecargas momentáneas.

Sin embargo, una mirada más reciente señala que en los cargadores modernos y certificados el orden tiene mucha menos importancia. Estos dispositivos están preparados para regular automáticamente la energía sin importar la secuencia de conexión y no existe evidencia concluyente de que un orden específico prolongue la vida útil del teléfono.

Los especialistas coinciden en que hay otros hábitos mucho más importantes para cuidar el celular:

  • Utilizar cargadores y cables originales o certificados.
  • Evitar accesorios dañados o con conectores flojos.
  • No cargar el teléfono en ambientes húmedos.
  • Desenchufar el cargador cuando no se utiliza, especialmente si es viejo o presenta daños.
  • Retirar siempre el cable sujetándolo por el conector, sin tirar del cable.

Estos cuidados ayudan a preservar tanto el cargador como el puerto de carga del celular, además de reducir posibles riesgos asociados al uso de accesorios en mal estado.