

En los últimos días comenzó a circular la versión de que el Gobierno de México habría ordenado un sistema de “monitoreo emocional semanal obligatorio” para estudiantes de secundaria y preparatoria en México.
Sin embargo, la información oficial difundida por la Secretaría de Educación Pública (SEP) apunta a algo más complejo: la implementación de una estrategia educativa de acompañamiento socioemocional dentro de las escuelas, sin evaluaciones psicológicas clínicas ni calificaciones sobre el estado emocional de los alumnos.

¿Qué es el programa “El ABC de las emociones” y cuál es su objetivo?
La estrategia “El ABC de las emociones” es una iniciativa que busca fortalecer la salud mental de estudiantes de secundaria y bachillerato a través de actividades educativas dentro del entorno escolar. Su enfoque está centrado en el aprendizaje del manejo emocional, la convivencia y la identificación de señales de alerta, más que en la evaluación psicológica formal.
El programa se plantea como una herramienta preventiva que involucra no solo a estudiantes, sino también a docentes y familias, con el objetivo de generar entornos escolares más seguros, empáticos y con mayor acompañamiento emocional.
¿Cómo funcionará el seguimiento socioemocional en las escuelas?
De acuerdo con lo informado por la SEP, el programa contempla actividades periódicas dentro del horario escolar, como dinámicas grupales, pláticas con especialistas y materiales educativos sobre salud mental.
Entre los componentes principales se incluyen guías informativas, espacios de reflexión semanal y capacitación para docentes, con el fin de que puedan detectar posibles señales de riesgo emocional en los estudiantes.
No se trata de exámenes psicológicos ni de registros clínicos individuales, sino de acciones pedagógicas orientadas a la prevención y al acompañamiento.

¿Qué es cierto y qué es falso sobre el supuesto “monitoreo emocional obligatorio”?
La confusión en redes sociales surgió a partir de interpretaciones que afirmaban la existencia de un “sistema de vigilancia emocional” o evaluaciones psicológicas obligatorias con calificación. Sin embargo, la SEP no confirmó ningún esquema de ese tipo.
Lo que sí existe es una estrategia educativa enfocada en el bienestar emocional, sin carácter punitivo ni clínico. Las autoridades retiñeron que el objetivo es apoyar a los estudiantes en el desarrollo de habilidades socioemocionales, no evaluarlos psicológicamente de forma obligatoria o permanente.














