

Cuando un trabajador firma un crédito hipotecario con el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), se compromete a pagar mensualmente una cantidad descontada directo de su nómina.
El problema comienza cuando se pierde el empleo, se pasa hacia el sector informal o simplemente se deja de pagar. En ese momento, sin que muchos lo noten, empieza un proceso que puede escalar hasta perder la propiedad.
Lo que pocos saben es que la deuda no se congela. Los intereses, seguros y actualizaciones siguen corriendo mes a mes, haciendo cada vez más difícil —y costoso— ponerse en tiempo y forma.

El Infonavit ya envía notificaciones casa por casa a contribuyentes en riesgo
El aumento de créditos hipotecarios vencidos encendió las alertas en el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, que ya intensificó las notificaciones casa por casa a miles de derechohabientes con atrasos en sus pagos.
Aunque para muchas familias estos avisos generan temor ante un posible desalojo, el organismo aún mantiene abiertos distintos mecanismos para evitar la pérdida de la vivienda.
Antes de llevar un caso ante instancias legales, el organismo público ofrece opciones de apoyo dirigidas a trabajadores que enfrentan desempleo, reducción de ingresos o dificultades económicas prolongadas. Entre las alternativas disponibles se encuentran prórrogas temporales, reestructuración del crédito hipotecario, convenios de regularización y programas especiales para quienes dejaron de cotizar ante el IMSS, pero siguen arrastrando la deuda hipotecaria.
Sin embargo, el escenario cambia cuando el acreditado deja pasar el tiempo sin responder llamadas, cartas o notificaciones oficiales. En esos casos, el adeudo comienza a crecer rápidamente debido a intereses acumulados, mensualidades vencidas y gastos administrativos, hasta convertirse en una carga financiera difícil de sostener.
Especialistas advierten que uno de los errores más comunes es ignorar los avisos bajo la creencia de que el problema “desaparecerá solo”. En realidad, la falta de contacto reduce las posibilidades de negociación y acerca el expediente a una etapa jurídica que puede terminar en la recuperación del inmueble.
El Infonavit confirmó así puede quitarte tu casa si debes dinero
Como se mencionó, los créditos hipotecarios con largos periodos sin pago pueden avanzar hasta un proceso jurídico para recuperar la vivienda. Aunque este mecanismo no se activa de inmediato, sí puede desarrollarse durante meses sin que muchos acreditados se den cuenta.
Todo comienza con llamadas, cartas de cobranza y visitas domiciliarias para localizar al titular y ofrecer alternativas de regularización. Sin embargo, cuando no existe respuesta o el adeudo continúa creciendo, el expediente puede ser enviado a despachos jurídicos externos.
A partir de ahí, el instituto público tiene la posibilidad de iniciar una demanda para recuperar el inmueble utilizado como garantía del financiamiento hipotecario. En numerosos casos, los trabajadores ya no viven en el domicilio registrado o cambiaron de número telefónico sin actualizar sus datos, por lo que dejan de recibir las notificaciones oficiales y el procedimiento sigue avanzando.

Qué hacer para evitar perder tu vivienda del Infonavit
Expertos recomiendan actuar antes de que el problema llegue a tribunales. Lo más importante es acercarse directamente hacia el Infonavit para revisar el estado actual del crédito hipotecario y conocer qué apoyos siguen disponibles.
Entre las medidas que pueden ayudar están:
- Solicitar una reestructura del crédito.
- Pedir prórrogas por desempleo.
- Actualizar datos personales y domicilio.
- Revisar el saldo real en el portal oficial.
- Evitar ignorar llamadas o notificaciones.
En muchos casos, una negociación temprana puede reducir pagos y evitar que el expediente avance a la vía legal. La diferencia entre conservar la casa o perderla suele depender del tiempo que tarda el acreditado en reaccionar ante el reclamo.















