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El subsecretario de Salud, Eduardo Clark, confirmó que el Servicio Universal de Salud arrancará el próximo 1 de enero de 2027, marcando un antes y un después en la forma en que millones de mexicanos acceden a la atención médica pública.

El programa, impulsado por el gobierno de Claudia Sheinbaum, busca eliminar una de las fracturas más antiguas del sistema: la fragmentación entre instituciones que obliga a los pacientes a empezar de cero cada vez que cambian de trabajo, de estado o de situación laboral.

La primera etapa estará dirigida a adultos mayores y personas con discapacidad, los sectores históricamente más desprotegidos y con menor capacidad de navegar un sistema complejo y disperso.

Los adultos mayores y personas con discapacidad serán los primeros en recibir atención sin fronteras institucionales

Durante décadas, un derechohabiente del IMSS que llegaba a urgencias de un hospital del ISSSTE podía ser rechazado o atendido de forma limitada por no pertenecer a esa institución. Esa barrera desaparece con el Servicio Universal de Salud.

A partir de 2027, cualquier adulto mayor o persona con discapacidad registrada en el programa podrá recibir atención de urgencias en cualquier institución pública del país, sin importar a cuál esté afiliada.

Pero el cambio va más allá de las emergencias. Uno de los problemas más graves del sistema actual es la pérdida de continuidad en los tratamientos: un paciente con diabetes controlada que pierde su empleo y con él su derechohabiencia en el IMSS, debe comenzar su historial desde cero en otra institución. Con la nueva credencial, ese historial viaja con el paciente.

Los tratamientos activos se conservan al cambiar de institución, lo que representa un avance especialmente significativo para quienes padecen enfermedades crónicas que requieren seguimiento constante.

3,500 millones de pesos y cinco instituciones unidas: la infraestructura detrás de la credencial que lo cambia todo

El 20 de enero de 2026, durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum presentó oficialmente la Credencial del Servicio Universal de Salud. El gobierno destinó 3,500 millones de pesos para construir la infraestructura necesaria: 2,365 módulos de atención y 9,791 estaciones de toma de datos biométricos distribuidos en todo el territorio nacional.

Por primera vez, cinco instituciones del sistema público operarán bajo un mismo paraguas: el IMSS, el ISSSTE, el IMSS Bienestar, los servicios de salud de las Fuerzas Armadas y los Institutos Nacionales de Salud.

El registro de la población comenzó el 13 de abril, con algunas semanas de retraso respecto a la fecha original del 2 de marzo, debido a fallas técnicas en el sistema y módulos que no estaban listos para el registro biométrico. El proceso se extenderá hasta diciembre de 2026, organizado por calendario según la letra inicial del primer apellido.

El gobierno de Claudia Sheinbaum invertirá 3,500 millones de pesos para conectar IMSS, ISSSTE e IMSS Bienestar en un sistema unificado que promete continuidad en tratamientos, recetas digitales y acceso médico desde una app móvil.
El gobierno de Claudia Sheinbaum invertirá 3,500 millones de pesos para conectar IMSS, ISSSTE e IMSS Bienestar en un sistema unificado que promete continuidad en tratamientos, recetas digitales y acceso médico desde una app móvil.Gobierno de México

App móvil, historial clínico digital y recetas para 22 enfermedades: el sistema de salud mexicano entra al siglo XXI

El Servicio Universal de Salud no solo unifica instituciones, también digitaliza la experiencia del paciente. Una aplicación móvil permitirá a los usuarios consultar su historial clínico completo, gestionar citas médicas y acceder a servicios de salud en línea desde su teléfono, algo que hoy resulta prácticamente imposible dentro del sistema público.

A eso se suma una ampliación significativa del programa Salud Casa por Casa, que desde su lanzamiento el 12 de junio de 2025 ya acumula más de 18 millones de visitas domiciliarias en todo el país, con el apoyo de 20,000 profesionales de la salud.

A partir de 2027, los médicos de ese programa podrán emitir recetas para tratar 22 enfermedades crónicas frecuentes en México, entre ellas diabetes, hipertensión y dislipidemia, acercando la atención especializada directamente al hogar de quienes más lo necesitan.