

El gobierno alemán aprobó esta semana un plan de protección civil dotado con hasta 10,000 millones de euros hasta 2029. El objetivo es preparar al país ante escenarios de crisis, incluida una posible agresión de Rusia. Pero el modelo elegido no pasa por reconstruir una gran red de refugios, sino por algo muy diferente.
De miles de búnkeres a menos de 600
Durante la Guerra Fría, Alemania mantuvo cerca de 2,000 refugios públicos. Hoy conserva apenas 579, con capacidad teórica para unas 478,000 personas en un país de más de 84 millones de habitantes.
La propia Oficina Federal para la Protección de la Población admite que ninguno está plenamente operativo. Reconstruir una red comparable a la de Finlandia o Suiza exigiría inversiones astronómicas y una infraestructura subterránea que muchas ciudades ya no tienen.
Por eso el gobierno apostó por la lógica de que los ciudadanos se protejan en garajes, túneles y estaciones de metro, espacios que serán cartografiados e integrados a sistemas de alerta digital.
Alemania alista nuevos búnkers con inversión de 10,000 millones de euros

El plan contempla la adquisición de 110,000 camas de campaña y 1,000 vehículos especiales, el refuerzo de la agencia federal de protección civil, capacidad médica de emergencia en 50 puntos del país y un mando de defensa civil coordinado con las Fuerzas Armadas.
El ministro del Interior lo resumió con claridad: hay que abandonar el concepto de los años 80.
El cambio es también conceptual. La prioridad ya no es garantizar refugio universal, sino preservar la capacidad de respuesta del país.
Una lógica que, admiten sus propios impulsores, deja abierta la pregunta más incómoda acerca de quién tendría acceso real a esos espacios y quién decidiría las prioridades.
Berlín, entre la historia y la urgencia
Bajo Berlín sobrevive una extensa red de túneles, búnkeres y estaciones construidas en distintas épocas bélicas. Durante décadas fueron tratados como arqueología histórica. Hoy, la asociación Berliner Unterwelten trabaja para convertir algunos de esos espacios en prototipos funcionales de protección civil.
Sus responsables observan con frustración el ritmo del debate político. Para ellos, el enfoque debería ser pragmático: aire, luz, un lugar donde sentarse, atención médica básica y agua. Lo esencial que Alemania todavía no tiene garantizado para todos.














