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La Guardia Nacional tomó el control total de las carreteras federales de México. Con una reforma publicada este 25 de mayo en el Diario Oficial de la Federación, la corporación ya no solo patrulla: ahora puede multarte, revisar tu vehículo, ordenar pruebas de alcohol y drogas, y llevarte detenido si no obedeces.

La Guardia Nacional ya manda más que cualquier señal de tránsito

Olvídate de lo que diga el semáforo. Si un elemento de la Guardia Nacional te hace una señal, esa instrucción tiene más peso que cualquier dispositivo de control vial en una carretera federal. Así lo establece el nuevo reglamento publicado en el DOF: las indicaciones del personal de la corporación prevalecen sobre la señalización, los semáforos y las reglas ordinarias de circulación.

El cambio no es menor. Significa que la Guardia Nacional pasó a ser la autoridad máxima del tránsito federal.

Sus elementos pueden ordenar detenciones de vehículos, dirigir el flujo de circulación, imponer sanciones en el momento y remitir unidades a depósitos federales si consideran que representan un riesgo.

El decreto, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, modifica decenas de artículos del Reglamento de Tránsito en Carreteras y Puentes de Jurisdicción Federal y consolida a la Guardia Nacional como el eje central de la vigilancia en los caminos del país, un rol que venía ejerciendo de facto desde la desaparición de la Policía Federal de Caminos, pero que ahora tiene respaldo jurídico explícito.

Las indicaciones de la Guardia Nacional tendrán prioridad sobre semáforos, señales y reglas de tránsito en carreteras federales. Fuente: Shutterstock
Las indicaciones de la Guardia Nacional tendrán prioridad sobre semáforos, señales y reglas de tránsito en carreteras federales. Fuente: Shutterstock

Te pueden detener en el acto: así funcionan las nuevas pruebas obligatorias de alcohol y drogas en carretera

El nuevo reglamento obliga a todos los conductores que circulen por carreteras federales a someterse a pruebas de detección de alcohol, sustancias psicotrópicas y estupefacientes cuando un elemento de la Guardia Nacional lo ordene. No hay margen de negociación: la reforma es clara y las consecuencias de resistirse son inmediatas.

Si un conductor se niega a obedecer las instrucciones de la corporación, el decreto establece que los elementos procederán a su detención inmediata y presentación ante el Ministerio Público. Sin advertencias previas, sin segunda oportunidad.

Más allá de las pruebas toxicológicas, las nuevas facultades incluyen la revisión de documentación vehicular, la verificación de condiciones físico-mecánicas del vehículo, la elaboración de dictámenes técnicos en caso de accidente y la participación directa en operativos médico-toxicológicos. En la práctica, cualquier parada en una carretera federal puede convertirse en una revisión integral si el agente así lo determina.

La medida busca atender un problema real: los accidentes fatales por conductores en estado de ebriedad en carreteras federales siguen siendo una de las principales causas de muerte en el país, y los operativos anteriores carecían del respaldo legal para actuar con esta contundencia.

Camiones, autobuses y vehículos de carga enfrentarán revisiones técnicas, controles documentales y operativos más estrictos en todo el país. Fuente: Shutterstock
Camiones, autobuses y vehículos de carga enfrentarán revisiones técnicas, controles documentales y operativos más estrictos en todo el país. Fuente: Shutterstock

Camiones y autobuses en la mira: el transporte de carga enfrenta la supervisión más estricta de su historia

El sector que más va a sentir el cambio es el autotransporte federal. Camiones de carga, autobuses, remolques y vehículos de mercancías quedan sujetos a un régimen de supervisión sin precedentes que combina obligaciones documentales, revisiones técnicas y vigilancia operativa permanente.

Las nuevas disposiciones exigen bitácoras obligatorias de operación, documentación electrónica actualizada, control de placas, supervisión de sistemas de frenado y revisiones físico-mecánicas periódicas. Los vehículos que presenten fallas o representen un riesgo para la seguridad vial podrán ser retirados de circulación en el acto y enviados a depósitos federales hasta que cumplan con los requisitos.