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Investigadores descubrieron en los páramos de Ecuador una nueva especie de escarabajo denominada ‘Lebia urkumanta’, según informó el Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio). El nombre proviene del kichwa y significa “habitante de la montaña”.

El hallazgo se produjo en el volcán Cayambe, en la provincia de Pichincha, cuya capital es Quito, y en el Mojanda, en la provincia norteña de Imbabura. Los ejemplares se encontraron entre los 3,715 y 3,743 metros sobre el nivel del mar, en ecosistemas de páramo de pajonal y páramo arbustivo. Los científicos los hallaron entre la hojarasca y debajo de rocas y vegetación.

Un cuerpo marrón rojizo y alas reducidas

De acuerdo con el Inabio, la especie destaca por su morfología singular:

  • Cuerpo: marrón rojizo.
  • Ojos: prominentes.
  • Alas: presenta un marcado braquipterismo, es decir, una reducción alar en la que las alas posteriores apenas alcanzan una octava parte de la longitud de los élitros.
Lebia urkumanta, nueva especie de escarabajo. Foto: Research Gate - Sofía Muñoz Tobar (INABIO)
Lebia urkumanta, nueva especie de escarabajo. Foto: Research Gate - Sofía Muñoz Tobar (INABIO)Research Gate - Sofía Muñoz Tobar

Esta característica es poco común en el género Lebia. Entre las especies descritas para el páramo ecuatoriano, solo la comparte con ‘Lebia paramicola’.

Además de describir a la nueva especie, los investigadores estudiaron nuevamente a ‘Lebia paramicola’, descrita originalmente en 2005 y conocida hasta entonces únicamente a partir de ejemplares hembras. Esto les permitió describir por primera vez al macho y ampliar el conocimiento sobre su distribución, ya que se registraron nuevos ejemplares en el monte Cayambe y en Mojanda.

Dos especies de Lebia en el páramo ecuatoriano

Con la descripción de ‘Lebia urkumanta’, el páramo ecuatoriano pasó a contar con dos especies conocidas de Lebia, ambas adaptadas a ambientes de alta montaña.

Para los investigadores, que forman parte del Inabio y de la Universidad Toulouse Jean Jaurès, en Francia, el hallazgo constituye una nueva pieza para comprender la “extraordinaria biodiversidad de los ecosistemas altoandinos ecuatorianos”.

El instituto ecuatoriano aseguró que los páramos, sometidos a condiciones ambientales extremas, albergan organismos que han desarrollado adaptaciones particulares para sobrevivir en ambientes de gran altitud.