Una semana después de la operación militar estadounidense en Venezuela, el presidente de Estados Unidos Donald Trump cargó contra Cuba y anunció que Venezuela no suministrará más petróleo a la isla.

Lo hizo a través de un mensaje en la red social Truth, donde alertó por la posibilidad de una nueva intervención en caso de que no lleguen a un acuerdo. Las definiciones del mandatario se producen luego de que Nicolás Maduro hiciera llegar su primer mensaje desde la prisión de Nueva York.

NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA. ¡CERO!“, advirtió Trump, quien le sugirió a La Habana que llegue a un acuerdo “antes de que sea demasiado tarde”.

Esto ocurre además en el marco de la operación norteamericana a la jurisdicción venezolana, que resultó en la muerte de más de 30 cubanos que formaban parte del servicio de seguridad del líder chavista.

En su mensaje, Trump remarcó que la isla ha estado “viviendo durante años” gracias al dinero y el crudo venezolanos a cambio de “servicios de seguridad” para los “dos últimos dictadores” (en alusión a Hugo Chávez y Nicolás Maduro).

“PERO YA NO MÁS!“, aseveró el líder de la Casa Blanca, quien recalcó que “la mayoría de esos cubanos están MUERTOS por el último ataque de EE.UU”. “Venezuela ahora cuenta con Estados Unidos, el ejército más poderoso del mundo (¡con diferencia!), para protegerlos, y los protegeremos“, añadió.

¡NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA! ¡CERO! Les sugiero encarecidamente que lleguen a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde. Gracias por su atención a este asunto”, concluyó el gobernante.

Trump dejó en claro que le interesa principalmente manejar el petróleo de Venezuela, luego de la captura de Maduro.
Trump dejó en claro que le interesa principalmente manejar el petróleo de Venezuela, luego de la captura de Maduro.

Con la caída de Maduro, quien enfrenta un juicio en EE.UU., Cuba enfrenta un escenario complejo por perder el apoyo de su aliado más cercano. Durante más de 25 años, Venezuela fue uno de los principales aliados políticos y económicos de Cuba. Desde la llegada de Hugo Chávez al poder, el envío de petróleo en condiciones preferenciales permitió a La Habana sostener su sistema energético y obtener divisas mediante la reventa de crudo.

La interrupción de esos envíos, tras la captura de Maduro, profundiza una crisis ya marcada por la escasez de alimentos, medicamentos y combustible. Especialistas advierten que, sin ese respaldo, el margen de maniobra del gobierno cubano se reduce de forma considerable.

Por su parte, Washington, que durante seis décadas ha intentado derrocar al régimen comunista cubano, ha indicado que intuye que el fin está cerca.

“Cuba parece estar lista para caer”, dijo Donald Trump el domingo pasado mientras se encontraba en el Air Force One. “Cuba ahora no tiene ingresos, recibía todos sus ingresos de Venezuela”, agregó. Sin embargo, hasta el momento se desconoce cómo el proceso de presión sobre La Habana conducirá a un cambio político, dado que su gobierno ya ha sobrevivido a décadas de aislamiento.

En ese sentido, Trump evitó en primera instancia confirmar una posible intervención militar y sugirió que no sería necesaria. En ese sentido, indicó que el colapso podría producirse como consecuencia de la propia crisis interna que atraviesa el país caribeño.