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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció a los ejecutivos de las principales empresas petroleras estadounidenses garantías de “protección y seguridad del gobierno” a largo plazo para que inviertan en la revitalización de la industria del crudo en Venezuela.

Trump aseguró que el plan es que las compañías inviertan “al menos 100.000 millones de dólares de su propio capital, no del dinero del gobierno”, para revitalizar las infraestructuras en el país caribeño y, con el tiempo, aumentar la producción de petróleo.

Así lo detalló tras una reunión que mantuvo en la Casa Blanca con altos ejecutivos de los gigantes energéticos estadounidenses, incluyendo Chevron, ExxonMobil, ConocoPhillips, Shell, Hilcorp y Eni, entre otras, a las que se sumó la española Repsol.

Trump indicó que su Gobierno controlará qué compañías podrán entrar a Venezuela, que cuenta con las mayores reservas probadas de crudo del mundo, unos 303.000 millones de barriles, equivalentes al 17% del total global.

La mayor parte se encuentra en la Faja del Orinoco, en forma de crudo extrapesado que requiere tecnología avanzada y grandes inversiones para ser explotado.

Ante la cautela y pedido de garantías de los gigantes petroleros, Trump insistió en que su gobierno proporcionará seguridad y asistencia a las compañías del sector que inviertan en Venezuela.

“Ellos conocen los riesgos. Es decir, existen riesgos. Los vamos a ayudar. Se lo vamos a facilitar mucho. Van a estar allí por mucho tiempo. Estaremos juntos allí por mucho, mucho tiempo. Y van a extraer el petróleo y van a bajar los precios del petróleo. Van a ganar mucho dinero. Van a recuperar su inversión”, aseguró el Presidente republicano.

“Espero que construyan todo completamente nuevo, que eliminen la vieja chatarra que ha estado allí durante tantos años y que lo hagan de la manera correcta. Si llegamos a un acuerdo, si cerramos un trato, van a estar allí mucho tiempo”, insistió.

Inversión en la industria petrolera de Venezuela: las compañías de Estados Unidos reclamaron “garantías”

Pese al optimismo de Trump, los directivos de las importantes compañías petroleras le pidieron al presidente de Estados Unidos “cambios significativos” y garantías de seguridad antes de comprometerse a invertir cantidades millonarias en la industria del crudo en Venezuela con el auspicio de Washington.

“Nuestros activos han sido confiscados allí dos veces, así que se imaginarán que reingresar por tercera vez requeriría cambios bastante significativos con respecto a lo que hemos visto históricamente y a la situación actual”, dijo el director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, durante la reunión en la Casa Blanca.

”Si observamos las estructuras y los marcos legales y comerciales vigentes hoy en Venezuela, no es un país atractivo para la inversión. Deben existir protecciones duraderas para la inversión y debe haber un cambio en las leyes de hidrocarburos del país“, subrayó en el marco de la reunión con el presidente Trump y su gabinete para tratar sobre la reconstrucción de la industria de hidrocarburos en el país caribeño.

En el mismo sentido, el resto de los directivos petroleros enumeraron las posibilidades y la capacidad de sus compañías, aunque de momento no se comprometieron explícitamente a un acuerdo de inversión.

Ryan Lance, el CEO de ConocoPhillips, otra de las principales petroleras que también tenía presencia en Venezuela en el pasado, insistió en que se necesita hablar de la reestructuración de la deuda soberana del país para financiar la inyección de dólares a la industria energética venezolana.

ConocoPhillips mantiene uno de los mayores reclamos individuales contra el Gobierno venezolano por la expropiación de sus activos en 2007, con una deuda que asciende a los 12.00 millones de dólares. Al respecto, Trump se mostró reacio a la idea de subsanar la deuda: “Vamos a partir de una situación pareja; sin embargo, no vamos a fijarnos en lo que la gente perdió en el pasado, porque (...) fue otro presidente”.

Chevron es la única petrolera estadounidense que aún mantiene operaciones en Venezuela y a la que el Departamento del Tesoro ha concedido una licencia para poder importar crudo.

El gigante petrolero aceptó en 2007 permanecer en el país, después de que el entonces presidente Hugo Chávez nacionalizara los últimos yacimientos operados por el sector privado, obligando a las grandes compañías extranjeras a aceptar un control mayoritario del Estado, a través de Petróleos de Venezuela (PDVSA), o abandonar el país. Las empresas mixtas de Chevron y PDVSA en Venezuela aportan alrededor del 27% de la producción nacional, unos 242.000 barriles diarios.

Trump insistió en que su gobierno proporcionará seguridad y asistencia a las petroleras que inviertan en Venezuela. “Ellos conocen los riesgos. Es decir, existen riesgos. Los vamos a ayudar. Se lo vamos a facilitar mucho. Van a estar allí por mucho tiempo. Estaremos juntos allí por mucho, mucho tiempo. Y van a extraer el petróleo y van a bajar los precios del petróleo. Van a ganar mucho dinero. Van a recuperar su inversión”, aseguró el Presidente republicano.

WASHINGTON (United States), 09/01/2026.- US President Donald Trump (C) speaks during a meeting with oil and gas executives in the East Room of the White House in Washington, DC, USA, 09 January 2026. The meeting included executives from Exxon, Shell, Chevron, and Conoco. Trump is hoping to persuade oil executives to return to Venezuela. EFE/EPA/BONNIE CASH / POOL
WASHINGTON (United States), 09/01/2026.- US President Donald Trump (C) speaks during a meeting with oil and gas executives in the East Room of the White House in Washington, DC, USA, 09 January 2026. The meeting included executives from Exxon, Shell, Chevron, and Conoco. Trump is hoping to persuade oil executives to return to Venezuela. EFE/EPA/BONNIE CASH / POOL Fuente: EPA/UPI POOLBONNIE CASH / POOL

Distinta fuera la postura de Repsol, cuyo consejero delegado, Josu Jon Imaz, le dijo este viernes a Trump que la empresa española ya está en Venezuela -siendo responsable de la mitad de la generación eléctrica del país- y listos para “invertir con fuerza” y multiplicar por tres su producción de crudo en el país caribeño, hasta aproximadamente los 135.000 barriles diarios, desde sus actuales 45.000 barriles diarios.