

Los precios del petróleo retrocedían este martes más de un 5% en los mercados asiáticos, un día después de haber superado los u$s 100 el barril por primera vez en años. El detonante del descenso fue una declaración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que la guerra entre su país, Israel e Irán terminaría “muy pronto”.
Las bolsas asiáticas respondieron con alivio. El índice Nikkei 225 de Tokio cerró con una suba de 2,88%, tras haber perdido cerca de 5% el lunes. El Kospi de Seúl avanzó 5,35%, recuperándose de una caída de casi 6% la víspera. También subieron Taipéi (3%), Hong Kong (1,48%) y Sídney (1,37%), en una jornada de recuperación generalizada que siguió el rumbo marcado por Wall Street.
Sin embargo, la estabilidad del rebote está lejos de estar garantizada. El canciller iraní respondió a Trump que las negociaciones para terminar el conflicto “ya no están en agenda”. Teherán redobló la apuesta: Ali Mohammad Naini, portavoz de los Guardianes de la Revolución, advirtió que “las fuerzas armadas iraníes no permitirán la exportación de ni un solo litro de petróleo de la región al bando enemigo y sus socios hasta nuevo aviso”.
Israel, por su parte, tampoco envió señales de desescalada. El primer ministro Benjamin Netanyahu fue contundente: “Aún no hemos terminado”. En una visita al Centro Nacional de Mando Sanitario, Netanyahu aseguró que la operación militar estaba debilitando al liderazgo clerical iraní y agregó: “Nuestra aspiración es que el pueblo iraní se libere del yugo de la tiranía. No hay duda de que les estamos rompiendo los huesos”.
Trump, ante la prensa, evitó responder si el nuevo líder iraní Mojtaba Jamenei —hijo de Alí Jamenei— tenía “una diana en su espalda”.
Sobre el ataque a una escuela en el sur de Irán que mató a al menos 160 niñas, el mandatario insistió en responsabilizar a Teherán, atribuyendo el lanzamiento de un misil Tomahawk estadounidense al propio régimen iraní, versión que ninguna agencia ni funcionario de su gobierno respalda. Consultado por los ocho soldados estadounidenses muertos en el conflicto, Trump dijo que en guerras “siempre hay fatalidades” y que las familias de las víctimas le pidieron que “haga el trabajo y termine pronto”.

China sube el combustible al máximo en cuatro años
En ese contexto de volatilidad energética, China elevó este martes los precios minoristas de la gasolina y el diésel en la mayor suba registrada en el país desde marzo de 2022. La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, principal organismo de planificación económica, anunció incrementos de 695 yuanes por tonelada para la gasolina -equivalentes a u$s 100,6- y de 670 yuanes para el diésel, unos u$s 97.
El ajuste entró en vigor en la medianoche entre el 9 y el 10 de marzo y responde, según el regulador, a la evolución de los precios internacionales del crudo durante el último ciclo de revisión de diez días laborables. China revisa sus precios minoristas de combustible cada diez días, en función del crudo internacional y de factores como impuestos, distribución y márgenes de procesamiento.
El organismo instruyó a las principales petroleras estatales —CNPC, Sinopec y CNOOC— a garantizar el suministro estable del mercado interno y pidió a las autoridades locales reforzar la vigilancia para evitar infracciones de la normativa de precios. Pekín también declaró, a través de su Cancillería, que adoptará las “medidas necesarias” para salvaguardar su seguridad energética y exigió garantizar flujos de energía “estables y fluidos”.

El G7 de Energía debate liberar reservas estratégicas
La respuesta coordinada de las grandes potencias tomó forma este martes en París, donde los ministros de Energía del G7 se reunieron de urgencia para analizar el impacto del conflicto en los mercados globales. La ministra francesa y portavoz del Gobierno, Maud Bregeon, anticipó que Francia propondría avanzar en la liberación de reservas estratégicas de petróleo para reducir los precios en las estaciones de servicio.
“Nuestra responsabilidad es hacer todo lo posible para reducir los precios”, declaró Bregeon en la televisión France 2. La reunión siguió a otra celebrada el lunes entre ministros de Finanzas del G7, que concluyó con la disposición del bloque a adoptar “todas las medidas necesarias” para estabilizar los mercados de hidrocarburos.
El debate se celebró al margen de una cumbre sobre energía nuclear civil organizada por Francia y la Agencia Internacional de la Energía, en la que participaron más de 400 representantes del mundo. El ministro de Economía Roland Lescure subrayó la urgencia del momento: “Vemos una vez más cómo estamos atados a las potencias externas que dictan nuestras facturas energéticas”.
Para París, el conflicto en Oriente Medio refuerza el argumento de ampliar la apuesta europea por la energía nuclear como vía de autonomía estratégica frente a la dependencia de los combustibles fósiles.
Con información de EFE y Reuters.














