El boom de las materias primas "puede estar llegando a su fin"

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Los consumidores, las empresas y el conjunto de la economía han sufrido los estragos del rally de las materias primas. Sus cotizaciones han puesto freno a su escalada, y analistas como los de Citi consideran que este boom generalizado "puede estar llegando a su fin", con previsiones pormenorizadas para ocho de las principales commodities.

El único mercado 'tradicional' capaz de competir con las subidas del bitcoin en 2021 se acerca al cierre del ejercicio con revalorizaciones históricas. Commodities como el carbón y hasta el gas natural superan el 120% de ganancia que registra la mayor de las criptomonedas en lo que va de año.

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Sus avances de triples dígitos no son casos aislados. El conjunto de las commodities deslumbra en los mercados financieros con subidas superiores al 50% en activos tan variados como el petróleo, el café y el algodón, y oscilan entre el 25% y el 50% en metales como el aluminio, el cobre y el zinc.

El rally de las materias primas está detrás de la crisis energética que mantiene en vilo a los mercados, al disparar los precios y provocar incluso cortes en el suministro en potencias económicas como China. Precisamente el gigante asiático fue el detonante de una de las medidas que contribuyó a poner freno a la incesante escalada de precios en el mercado energético. 

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El impulso dado a las minas de carbón del país desinfló inmediatamente su precio, y este pinchazo se extendió a la cotización del gas. El petróleo, tras una nueva sucesión de máximos de tres años en Europa y de siete en EEUU, también ha girado a la baja en las últimas jornadas.

La confluencia de estas correcciones lleva a los analistas de Julius Baer a destacar que el petróleo podría estar reflejando las "primeras señales de alivio". Los expertos de Citigroup adoptan una dimensión más amplia sobre el conjunto de las commodities, al resaltar que "el boom general puede estar llegando a su fin... .excepto para algunas" materias primas.

La firma estadounidense detalla sus previsiones a medio y largo plazo sobre ocho commodities específicas, y solo en una de ellas, el aluminio, augura una continuidad en las subidas de sus cotizaciones. En otros dos metales, el cobre y el níquel, pronostica un periodo de consolidación de precios, y en las cinco commodities restantes (petróleo, gas, carbón, oro y mineral de hierro) proyecta un escenario bajista a medio o largo plazo.

Petróleo

El precio del barril tipo West Texas, de referencia en EEUU, tiene aún muy recientes sus máximos de siete años, por encima de los 85 dólares, un nivel fruto de una escalada próxima al 70% en 2021. El barril de Brent, de referencia en Europa, ha tocado sus niveles más altos en tres años por encima de los 86 dólares. El correctivo sufrido desde estos máximos alcanza hasta el 8% en EEUU, con le West Texas con mínimos inferiores incluso a la barrera de los 80 dólares.

Gran parte de esta caída se concentró la semana pasada, y más concretamente, en la sesión del miércoles, a raíz del dato histórico de IPC de EEUU, que elevó la inflación hasta el 6,2%. Desde ActivTrades recalcan que "los precios al consumidor en EEUU aumentaron al ritmo más elevado desde 1990 durante el mes de octubre, lo que provocó una fuerte caída en el precio del barril, ya que los inversores creen que las presiones inflacionistas en curso pueden obligar a las autoridades estadounidenses a recurrir a las reservas estratégicas del país, con el objetivo de aumentar la cantidad de petróleo en el mercado y aliviar la presión sobre los precios".

Solo la posibilidad de que la Casa Blanca decidiera intervenir en el mercado del petróleo ya tiene un efecto bajista sobre el precio del crudo. Su presidente, Joe Biden, ha advertido públicamente que ha dado orden de que el Consejo Económico Nacional destaque entre sus objetivos prioritarios la reducción de los costes energéticos.

"La confrontación entre productores y consumidores", las rebajas en los precios de alternativas energéticas como el carbón y el gas, el incremento previsto de la producción de crudo en EEUU y la flexibilización progresiva de los recortes por parte de los países de la denominada OPEP+ (los países de la OPEP más aliados como Rusia) "deberían compensar suficientemente" las presiones alcistas sobre su precio, sostienen desde Julius Baer.

La firma suiza reitera su escenario de corrección para el precio del crudo, al concluir que "reconocemos que los precios del petróleo se negocian dentro de nuestros rangos alcistas, pero vemos precios más bajos en 2022".

Esta misma tesis forma parte del escenario base proyectado por Citi, más bajista aún del que refleja la cotización de los futuros del crudo. La firma estima que el petróleo brindará "un último hurra" en el primer trimestre de 2022, antes de adentrarse en un mercado bajista para el resto del año "y más allá". En su escenario base augura un precio medio del Brent en el trimestre en curso de 85 dólares. Este precio bajaría a 78 dólares en el primer trimestre de 2022, y la corrección se ampliaría a 72 dólares en el segundo trimestre, y continuaría hasta los 65 dólares estimados para finales de 2022 y los 54 dólares proyectados para el último trimestre de 2023.

El reequilibrio previsto en el mercado tendrá como origen tanto la oferta como la demanda. En cuanto a la producción, Citi calcula que países ajenos a la OPEP+ como EEUU, Canadá, Brasil y Noruega podrían bombear hasta 2,5 millones de barriles adicionales al día en 2022, un ejercicio en el que el incremento de la demanda de crudo "podría ser significativamente inferior al de 2021". Además, no descarta que la presión actual sobre la OPEP+ propicie un aumento mayor de lo previsto en sus cifras de producción, y añade la incertidumbre sobre el suministro que generan las negociaciones nucleares sobre Irán.

Gas

La corrección registrada hasta ahora por el petróleo ha sido muy reducida respecto a las caídas que ha sufrido la cotización del gas. La reanudación del suministro de Rusia a Europa ha llevado al mercado europeo del gas a una nueva dimensión.

Como destacan los analistas de Citi, "los precios del gas en Europa y Asia han cotizado hasta un 60% por debajo de los máximos históricos intradía alcanzados el 6 de octubre, y ahora la promesa de más gas ruso está aliviando las tensiones".

Las rebajas generalizadas de las firmas de inversión en sus previsiones de PIB de China, con amenazas latentes aún como la crisis del mercado inmobiliario, y la mayor contención en los precios de alternativas energéticas como el carbón y el petróleo enfrían el nivel de alerta sobre el suministro de gas. Julius Baer, una de las firmas más claramente bajistas sobre el precio del gas, ya consideraban antes de los primeros envíos de gas de Rusia que "los suministros de gas natural tanto en Europa como en América del Norte no son tan ajustados como sugieren los precios".

Citigroup reconoce que la evolución de los precios del gas dependen de factores tan difíciles de controlar como "la metereología y Rusia". Con este grado adicional de incertidumbre, sus analistas pronostican severas caídas en las cotizaciones del gas, sobre todo en Asia y en Europa. En el caso del continente europeo, prevén que los precios sean un 40% inferiores en el primer trimestre de 2022, un desplome que daría paso a otro 53% adicional de caída en el segundo trimestre de 2022. La senda bajista de precios fijada en su escenario base tendría continuidad hasta finales de 2023.

Carbón

La intervención de China a comienzos de octubre con la orden de producir todo el carbón posible en sus minas, aparcando temporalmente sus compromisos medioambientales para garantizar el suministro energético, dio un vuelco a su cotización. El resultado han sido caídas de precio superiores al 50%.

Incluso en su escenario más alcista de los barajados Citigroup prevé que los precios del carbón se reduzcan a la mitad en un plazo de dos años, desde los niveles del trimestre en curso hasta los pronosticados para finales de 2023. En su escenario base la firma estadounidense fija claramente el techo de sus precios en el trimestre actual, antes de dar paso a una brusca corrección del 21% en el primer trimestre de 2022, y una caída adicional del 26% en el segundo trimestre, antes de cerrar el próximo ejercicio con niveles inferiores en un 52% a los registrados en el trimestre actual.

Mineral de hierro

Al igual que los precios del carbón y del gas, la cotización del mineral de hierro también ha sufrido sobresaltos bajistas en las últimas semanas. En China, clave siempre en el mercado de commodities, el pasado 2 de noviembre los contratos de futuros más activos en el mineral de hierro, los de entrega en enero de 2022, se desplomaron en una sola jornada un 10%, el máximo permitido en el mercado chino. La caída desinfló su precio a mínimos de cerca de un año, desde el 18 de noviembre de 2020.

La pujanza en el suministro, en especial gracias a las exportaciones de Australia y Brasil, dispararon las reservas del mineral. En una semana los inventarios de mineral de hierro en 45 puertos de China se multiplicaron por 36, al pasar de 4,05 millones de toneladas a 146,5 millones de toneladas. Este insólito repunte del suministro contrasta con las perspectivas bajistas de demanda en el sector de la construcción en China, contagiado por la crisis de inmobiliarias como Evergrande y Kaisa.

Los analistas de Citi prevén en su escenario base un posible rebote del precio del mineral de hierro hasta mediados de 2022, antes de emprender una nueva senda bajista que devolvería sus precios al cierre del próximo año a niveles similares o inferiores a los actuales, y que darían paso a caídas del 26% en 2023.

Oro

La cotización del oro ha resurgido en las últimas semanas hasta alcanzar máximos de seis meses, muy por encima de los 1.800 dólares la onza. Las tensiones inflacionistas y la resistencia de los principales bancos centrales a iniciar las subidas de los tipos de interés han relanzado el apetito inversor por uno de los activos refugio clásicos en periodos de elevada inflación.

Esta remontada, si se cumplen las previsiones de Citigroup, podría agravar la corrección que augura para 2022. El banco estadounidense pronostica caídas hasta el entorno de los 1.625 dólares la onza en el primer trimestre de 2022, y descensos finales próximos al 16% para dentro de un año, a finales de 2022, al barajar niveles cercanos a los 1.550 dólares al onza para el cuarto trimestre de 2022.

El endurecimiento progresivo de la política monetaria de la Fed, el sólido crecimiento del suministro en las minas de oro después de los problemas ocasionados por el Covid y el trasvase de inversores del metal precioso hacia el de las criptomonedas son tres de los principales factores bajistas que afronta la cotización del oro, según Citi.

Cobre

El cobre forma parte de los metales que Citi excluye de sus previsiones claramente bajistas sobre las commodities a medio y largo plazo. El banco estima que este metal industrial se ha mantenido firme en sus precios durante los dos trimestres anteriores a pesar de un contexto mucho más complejo, de ahí que avance caídas al más corto plazo. Sus proyecciones a más largo plazo presagian un rebote durante buena parte de 2022, antes de una corrección a finales de año que devolvería su cotización a los niveles actuales.

El "deterioro significativo en el sentimiento hacia el crecimiento económico chino y global" podría plasmarse en una cotización más contenida en el precio del cobre, según señala la firma estadounidense.

Níquel

El escenario base de Citi para el precio del níquel presenta también una evolución mayoritariamente plana a un año vista. Al igual que sucede con el cobre, prevé una corrección al más corto plazo, que daría paso a una remontada durante la primera mitad de 2022, y a un posterior descenso en el tramo final hasta niveles similares a los actuales.

Los problemas energéticos en China amenazan con reducir la producción de acero inoxidable en el gigante asiático, y las últimas rebajas de previsiones sobre el crecimiento de la economía mundial podrían incidir en la demanda.

Aluminio

La materia prima que más claramente logrará desmarcarse del rumbo bajista predominante entre las commodities, según Citi, se encuentra en plena transición de un mercado alcista cíclico a un "mercado alcista estructural".

La firma de inversión resalta en su informe que mantiene "intactas sus tesis alcistas para el medio y largo plazo". Para el próximo ejercicio baraja subidas de entre el 13% y el 17%, y sus previsiones de subidas van "más allá" de 2022, e incluyen también el conjunto del ejercicio 2023.

Para el próximo ejercicio contemplan un déficit de suministro de hasta 18 millones de toneladas, un factor clave en las subidas previstas en su precio.

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