A seis años del inicio de la pandemia de coronavirus, un nuevo brote viral volvió a poner en alerta a la comunidad internacional. Se trata del virus Nipah, un patógeno de origen zoonótico que reapareció en la India y que ya motivó una fuerte respuesta de las autoridades sanitarias ante el riesgo de nuevos contagios.
El foco actual se detectó en Bengala Occidental, cerca de la ciudad de Calcuta, donde se confirmaron los primeros casos en personal de un hospital local. La combinación de alta mortalidad, ausencia de cura y posibilidad de transmisión entre humanos encendió las alarmas no solo en India, sino en todo el mundo.
¿Qué es el virus Nipah?
El virus Nipah es una enfermedad zoonótica, es decir, que se transmite de animales a humanos. Su principal reservorio son los murciélagos frugívoros del sudeste asiático, que pueden portar el virus sin presentar síntomas.
Este patógeno fue identificado por primera vez a fines de la década del 90 en brotes ocurridos en Malasia y Singapur. Desde entonces, se registraron episodios recurrentes en el sur de Asia, especialmente en India, donde los contagios se repiten casi todos los años en estados como Kerala y, más recientemente, Bengala Occidental.
Debido a su potencial epidémico y elevada letalidad, el Nipah fue incluido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) entre los virus prioritarios que requieren vigilancia permanente.
¿Cómo se transmite el virus Nipah?
La transmisión del virus Nipah puede producirse de varias maneras. Una de las principales vías es el consumo de alimentos contaminados, como frutas o savia de palma que hayan estado en contacto con secreciones de murciélagos infectados.
También puede transmitirse a través del contacto directo con animales portadores, como murciélagos o cerdos, y mediante la exposición a fluidos corporales de personas infectadas. En brotes recientes se confirmó la transmisión de persona a persona, especialmente en ámbitos hospitalarios, lo que obligó a extremar los protocolos de bioseguridad y protección del personal de salud.
Por este motivo, las autoridades recomiendan evitar el contacto con animales silvestres, no consumir savia cruda de palmera y reforzar las medidas de aislamiento ante casos sospechosos.
¿Cuáles son los síntomas del virus Nipah en humanos?
La infección por Nipah puede comenzar de forma leve o incluso sin síntomas, pero suele avanzar con rapidez. Según la OMS, los primeros signos incluyen:
- Fiebre alta
- Dolor de cabeza
- Dolores musculares
- Dolor de garganta
- Vómitos
En los casos más graves, el cuadro evoluciona hacia una insuficiencia respiratoria aguda y encefalitis, una inflamación del cerebro que provoca un rápido deterioro neurológico. En estas situaciones, el paciente puede entrar en coma en un lapso de 24 a 48 horas.
De acuerdo con la OMS y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), la tasa de letalidad del virus Nipah oscila entre el 40% y el 75%, una de las más altas entre los virus emergentes conocidos.
¿Existe algún tratamiento?
Hasta el momento, no existe ninguna vacuna ni tratamiento antiviral específico para el virus Nipah, ni en humanos ni en animales. El abordaje médico se basa exclusivamente en la terapia de apoyo, con el objetivo de aliviar los síntomas y sostener las funciones vitales del paciente.
El tratamiento incluye reposo, hidratación, control de fiebre y dolor, medicamentos para las náuseas, asistencia respiratoria en casos graves y el uso de anticonvulsivos si se presentan convulsiones. La detección temprana y el aislamiento de los casos siguen siendo las herramientas más efectivas para frenar la propagación.
Especialistas y organismos internacionales coinciden en que la vigilancia epidemiológica, la educación sanitaria y la cooperación entre los sistemas de salud humana y veterinaria son clave para prevenir futuras crisis sanitarias vinculadas a virus emergentes como el Nipah.
La combinación de alta letalidad, falta de tratamientos y contactos frecuentes entre humanos y fauna silvestre explica por qué este brote mantiene en vilo a India y por qué su seguimiento resulta crucial para la salud global.