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Hace apenas algunos años, ver una bicicleta eléctrica en las calles argentinas era una excepción. Hoy la escena cambió: las ciclovías, los accesos a las grandes ciudades y los recorridos urbanos muestran cada vez más e-bikes circulando como una alternativa real al auto, el transporte público y las motos.
La expansión responde a varios factores. Por un lado, crece el interés por formas de movilidad más económicas y sustentables. Por otro, la evolución tecnológica permitió mejorar notablemente la autonomía, la duración de las baterías y la confiabilidad de estos vehículos.
Desde la marca Engwe señalan que Argentina atraviesa un verdadero punto de inflexión para el segmento. “La apertura comercial permitió el ingreso de marcas globales con tecnología de punta y, al mismo tiempo, las baterías de litio alcanzaron un nivel de madurez que hace algunos años no existía. Esa combinación de mejor producto y precios más competitivos está acelerando la adopción”, explica Santiago Vinagre, cofundador y director ejecutivo de Engwe en el país.
La marca, que desembarcó formalmente este año en el país, proyecta comercializar unas 500 bicicletas durante 2026 y duplicar ese volumen en 2027.

Prestige Auto, reconocida por ser la operadora de Mercedes-Benz en la Argentina, también produce y comercializa e-bikes. “Cada vez más personas buscan alternativas de transporte eficientes, sustentables y económicas para sus desplazamientos diarios. En nuestro caso, la primera producción de E-Bikes Prestige Auto tuvo una muy buena recepción en la red comercial y entre clientes particulares, lo que confirmó que existe una demanda creciente”, afirma Martín Idiarte, director comercial de la compañía.
Más autonomía y menos esfuerzo
Una bicicleta eléctrica incorpora un motor y una batería recargable que asisten el pedaleo. El objetivo no es reemplazar al ciclista, sino reducir el esfuerzo necesario para desplazarse.
La asistencia puede regularse según las necesidades del usuario. Esto permite afrontar subidas, recorrer mayores distancias o llegar al trabajo sin realizar un esfuerzo excesivo.

Uno de los fenómenos que más sorprende a las marcas es la llegada de nuevos usuarios. “La e-bike permite elegir cuánto esfuerzo físico hacer en cada momento. Mucha gente que había dejado de usar la bicicleta vuelve a moverse gracias a la asistencia eléctrica”, señala Santiago Vinagre de Engwe.
La posibilidad de combinar ejercicio y asistencia también amplía el público potencial. Personas mayores, usuarios con menor entrenamiento físico o quienes deben realizar trayectos largos encuentran una alternativa que antes no existía.
Según Mauro Guerrero, CEO de Grupo Núcleo, responsable de las bicicletas eléctricas Kany, estos vehículos “son hoy una gran opción dentro de la movilidad sustentable y permiten que personas adultas o con limitaciones de salud sigan utilizando la bicicleta”.
Martín Idiarte, de Prestige Auto, destaca que existen tres modos de propulsión: mecánica (sin asistencia eléctrica), híbrida (combinando pedaleo con asistencia eléctrica) y 100% eléctrica (sin pedalear).

La tecnología de las bicicletas eléctricas
El gran salto del segmento llegó con las baterías de litio. Son más livianas, ofrecen mayor autonomía y poseen una vida útil considerablemente superior a las antiguas baterías de plomo.
La vida útil suele medirse en ciclos de carga completos. La mayoría de las baterías actuales ofrece entre 500 y 1.000 ciclos antes de comenzar a perder capacidad de manera gradual.
Los expertos indican que, en condiciones normales de uso, esto puede representar entre cuatro y cinco años de funcionamiento antes de notar una reducción importante de la autonomía.
Los motores eléctricos también evolucionaron. Actualmente, predominan los sistemas de asistencia al pedaleo con distintos niveles de ayuda, lo que permite adaptar el comportamiento de la bicicleta a cada situación.
En el caso de las e-bikes urbanas, las autonomías habituales oscilan entre 40 y 80 kilómetros por carga, mientras que algunos modelos de mayor capacidad superan los 120 kilómetros. Es decir que la carga alcanza y sobra para pasear o ir y volver del trabajo sin preocupaciones.
Qué mirar antes de comprar
El respaldo posventa se convirtió en uno de los factores más importantes al momento de elegir. Es que la disponibilidad de baterías, repuestos, servicio técnico y garantía puede resultar tan importante como la potencia o la autonomía.
En ese sentido, las tres compañías que entrevistó El Cronista ofrecen garantía y disponibilidad local de repuestos, lo que resulta clave para el uso de las bicicletas a largo plazo.

También conviene prestar atención a los componentes. Por caso, los frenos a disco se volvieron prácticamente un estándar dentro del segmento.
“Los frenos a disco frenan mejor y son más seguros, sobre todo con lluvia o terrenos complicados. Si se trata de una e-bike, conviene optar por este sistema”, explica Mauro Guerrero, de Kany.
El tamaño del cuadro, el peso del usuario, la potencia del motor y el tipo de uso previsto también son aspectos relevantes.
Actualmente, según Kany, cerca del 80% del mercado argentino continúa eligiendo bicicletas tipo mountain bike, principalmente por su versatilidad para distintos usos.
Un mercado que recién comienza
Las bicicletas eléctricas todavía representan una porción pequeña del mercado argentino, pero las perspectivas son positivas.
“La electromovilidad atraviesa un fuerte crecimiento y la versatilidad pesa cada vez más en la decisión de compra”, señala Guerrero.
La combinación entre mejores baterías, mayor oferta, respaldo posventa y nuevos hábitos de movilidad parece haber creado las condiciones para que las e-bikes dejen de ser un producto de nicho.
Con propuestas que van desde modelos plegables urbanos hasta bicicletas todoterreno y desarrollos nacionales, el segmento comienza a consolidarse como una alternativa concreta para moverse por las ciudades argentinas.
Tres bicicletas para tener en cuenta
Engwe EP-2 Pro

Es el modelo más vendido de la marca tanto a nivel global como en Argentina. Se trata de una bicicleta plegable orientada al uso urbano y mixto.
Cuenta con neumáticos anchos todoterreno, autonomía de hasta 120 kilómetros y velocidad máxima de hasta 45 km/h. Su formato plegable facilita el transporte y el guardado.
Precio: $2.677.500
Prestige Auto E-Bike MTB R29

Desarrollada y producida en Argentina, se fabrica en el Centro Industrial Juan Manuel Fangio, donde también se producen vehículos Mercedes-Benz.
Posee rodado 29, transmisión Shimano de nueve velocidades, cinco niveles de asistencia y una autonomía de hasta 75 kilómetros.
Uno de sus diferenciales es que más de la mitad de sus componentes son de origen nacional y se comercializa a través de la red oficial de concesionarios Mercedes-Benz.
Precio: u$s 1.850 más IVA
Kany EB-M29

La mountain bike EB-M29 de Kany tiene un cuadro liviano de aluminio, suspensión delantera con bloqueo, sistema de transmisión Shimano de 8 velocidades, frenos a disco hidráulicos, motor de 350 watts y batería de 10Ah.
De rodado 29, declara una potencia de motor de 350 W, una velocidad máxima de 25 Km/h y una autonomía de 40 kilómetros.
Precio: $ 3,5 millones (aproximado)
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