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Después de semanas de trabajos intensivos y modificaciones en el cronograma habitual, uno de los ramales ferroviarios más utilizados del Área Metropolitana de Buenos Aires comienza a transitar su etapa decisiva.
A partir del 1° de marzo, los usuarios notarán cambios en los recorridos y en las estaciones terminales, en el marco de una intervención que apunta a mejorar la seguridad y la confiabilidad del servicio.
La medida forma parte del Plan de Acción de la Emergencia Ferroviaria impulsado por el Gobierno nacional, que busca acelerar obras consideradas “urgentes” en puntos críticos de la red. En este caso, los trabajos se concentraron tanto en la infraestructura de vías como en el sistema de señalamiento, un componente clave para aumentar frecuencias y reducir riesgos operativos.
Durante el verano, cuando baja la demanda de pasajeros, se ejecutaron tareas en sectores de difícil acceso, donde no era posible intervenir únicamente con ventanas nocturnas o cortes de fin de semana. La estrategia fue concentrar los trabajos para evitar afectaciones acumuladas en el futuro, aunque implicó restricciones temporales en el servicio.

Cómo será el nuevo recorrido desde el 1° de marzo
Con más de 29 kilómetros de vías renovadas, el ramal Tigre volverá a operar desde el domingo 1° de marzo entre Tigre y Belgrano C. En paralelo, los ramales Bartolomé Mitre y José León Suárez circularán limitados hasta Belgrano R hasta el 7 de marzo inclusive, mientras se completan pruebas técnicas y capacitaciones.
A partir del 8 de marzo, los tres ramales retomarán su recorrido completo entre cabeceras, incluida la terminal de Retiro.
Las obras incluyeron la renovación integral de 29 kilómetros de vías, el recambio en 13 cuadros de estación, la intervención de 16 pasos a nivel y la mejora de 12 puentes y alcantarillas, según la Secretaría de Transporte. Además, se tendieron 120 kilómetros de cables de señalamiento y se avanza en la modernización del ingreso a Retiro, que ya registra un 88% de avance y atraviesa la etapa final de instalación y migración tecnológica.
Según las previsiones oficiales, hacia mitad de año el ramal Tigre podría reducir en aproximadamente 10 minutos el tiempo de viaje. Para fines de 2026, la mejora acumulada permitiría acortar el trayecto entre Retiro y la terminal bonaerense en hasta 17 minutos respecto de los tiempos actuales, en una línea cuya infraestructura no se renovaba de manera integral desde hace más de cuatro décadas.















