Una nueva torre promete ser el rascacielos más alto del mundo y se proyecta como uno de los mayores hitos arquitectónicos del siglo XXI. Ubicada en Arabia Saudita, esta colosal estructura de 1.000 metros de altura aspira a superar al Burj Khalifa de Dubái y a redefinir los límites de la ingeniería, la arquitectura vertical y el urbanismo contemporáneo.

Convertida ya en una de las megaobras que más interés genera, esta edificación tendrá tres premisas claras: erigirse como un superrascacielos, ser el edificio más alto del planeta y romper el récord mundial de altura.

Sin embargo, su impacto no se limita a la espectacularidad visual, también representa una ambiciosa estrategia económica y simbólica para posicionar al país árabe como un actor central en el escenario global de la construcción.

¿Cuál es el edificio más alto del mundo?

Desde la Torre Eiffel hasta las Petronas de Kuala Lumpur, la historia de los rascacielos consta de una carrera por conquistar el cielo. En ese recorrido, la Torre Jeddah se perfila como el próximo gran salto, llamada a convertirse en el edificio más alto jamás construido y en un icono reconocible a escala planetaria.

El diseño del proyecto está en manos del prestigioso estudio Adrian Smith + Gordon Gill, autores materiales del Burj Khalifa. La torre contará con las siguientes prestaciones:

  • 157 plantas,
  • una estructura ultradelgada pensada para resistir vientos extremos
  • un avanzado sistema de ascensores de alta velocidad, capaces de recorrer enormes distancias en pocos segundos.
La nueva torre promete romper todos los récords del mundo en arquitectura.

¿Cómo es la nueva torre récord de Arabia Saudita?

Uno de los grandes atractivos de la Torre Jeddah será su mirador panorámico, concebido para ser el más alto del mundo. Desde allí, los visitantes podrán contemplar vistas únicas del mar Rojo y de la ciudad de Yeda, una experiencia que la posicionará como un nuevo referente del turismo arquitectónico internacional.

El rascacielos no se entiende sin su contexto urbano. La torre será el núcleo de Kingdom City, un megaproyecto valorado en cerca de 20.000 millones de dólares, diseñado para albergar a más de 100.000 personas en un entorno de alta densidad y servicios integrados.

Este nuevo distrito incluirá hospitales, universidades, hoteles, oficinas, residencias de lujo y áreas comerciales, configurando una auténtica ciudad del futuro. El objetivo es crear un polo económico capaz de atraer inversión extranjera, talento internacional y grandes empresas tecnológicas.

En su interior, la Torre Jeddah ofrecerá una mezcla de departamentos exclusivos, suites hoteleras, espacios corporativos y zonas comerciales de alta gama. Todo bajo un mismo techo, reforzando el concepto de ciudad vertical como modelo urbano del siglo XXI.

Se espera que este espacio potencie la economía de este rico país árabe.

El ejemplo de Dubái sirve como inspiración clara. En esta ciudad, los rascacielos transformaron una ciudad del desierto en un centro financiero y turístico global. Arabia Saudita busca ahora replicar —y superar— ese impacto, utilizando la esta nueva obra como símbolo de poder, innovación y ambición económica.

Cuando se complete, la Torre Jeddah no solo ostentará el récord de rascacielos más alto del mundo, sino que marcará un nuevo estándar en arquitectura extrema. Se espera un gigante de acero y cristal destinado a cambiar la escala vertical del planeta.