

Un esturión volvió a aparecer en el Río de la Plata y reactivó un pedido científico del CONICET. La difusión de una nueva captura en redes sociales revivió la convocatoria que el organismo lanzó hace dos años a los pescadores de la zona.
Desde el ILPLA (CONICET-UNLP-CICPBA) piden que quien atrape un ejemplar lo done para estudiarlo. Es una especie exótica, introducida por el ser humano, que podría tener un impacto negativo en el ecosistema local.
La iniciativa surgió en 2024, cuando un pescador que capturó un esturión en Punta Lara decidió donarlo al ILPLA. A ese hallazgo le siguieron otros tres casos ese mismo año, hasta que las apariciones se interrumpieron durante casi dos años.
Tomás Maiztegui, investigador del CONICET en el ILPLA, explicó: “Aunque las apariciones son escasas, nos han permitido realizar estudios que revelaron cuestiones importantes, y por eso invitamos a pescadores deportivos de la zona a acercarnos los ejemplares que capturen porque significa un enorme aporte científico”.
Peces que no lograron adaptarse
El primer registro de un esturión en la zona data de 1999 y, desde entonces, las capturas fueron esporádicas. Los ejemplares hallados en 2024 tenían los tubos digestivos vacíos y presentaban signos de desnutrición.
“Gracias a la donación de los que se encontraron en 2024, observamos que los tubos digestivos están prácticamente vacíos y que se trata de animales inmaduros y en pobres condiciones de salud. Esto nos indica que no se habrían adaptado al ecosistema y no estarían desarrollando poblaciones estables, pero nunca se sabe”, subrayó el especialista.

Las variedades registradas en la región, Huso baerii y Huso gueldenstaedtii, suelen medir alrededor de 100 centímetros al alcanzar la madurez sexual. Sin embargo, la mayoría de los ejemplares hallados en el Río de la Plata midieron entre 50 y 60 centímetros.
La principal hipótesis de los investigadores es que estos esturiones se escapan de estaciones de cría ubicadas en el Río Uruguay. Los esturiones son peces prehistóricos que surgieron hace 200 millones de años y todavía conservan gran parte de su morfología original.
A nivel mundial, los esturiones tienen relevancia económica porque sus huevos son la materia prima del caviar, y ecológica porque se encuentran en peligro de extinción.
Cómo colaborar con la investigación
El proyecto se enmarca en la ciencia ciudadana, que suma la colaboración de personas ajenas al ámbito académico. Desde el ILPLA piden no devolver los ejemplares al agua, sino conservarlos y registrar el lugar de captura, la fecha, la longitud y el peso.
Quienes encuentren un esturión pueden contactarse por correo a maiztegui@ilpla.edu.ar o por WhatsApp a los números 221 696-0482 y 221 507-8832.













