

Un estudio científico publicado en la revista especializada Journal of Geophysical Research explicó que la Tierra comenzó a sentir los efectos negativos de la actividad humana. Debido al calentamiento global que llevó al derretimiento de los glaciares, aumentó la masa del planeta y así, se ralentizó la rotación.
De esta forma, el trabajo de los investigadores de la Universidad de Viena explicó que este fenómeno podría llevar a hacer los días más largos. Pese a que es imperceptible en la actualidad, a futuro podría traer como consecuencia influencias climáticas en la duración de los días.
¿Por qué los días se están haciendo más largos?
De acuerdo con la investigación, la Tierra se atrasó unos 1.33 milisegundos por siglo. Imperceptible y sin cambios aparentes, pero con el paso del tiempo, podría traer consecuencias más grandes.
A pesar de que 1.33 milisegundos no parecen ser una cantidad grande, la realidad es que son suficientes para alterar las telecomunicaciones y la navegación espacial. Por otra parte, los modelos más alarmistas señalan que este minúsculo aumento sería suficiente para tener una mayor influencia en la duración del día que lo que actualmente ejerce la luna sobre la Tierra.
“Este rápido aumento en la duración del día implica que el ritmo del cambio climático moderno no tiene precedentes al menos desde el Plioceno tardío, hace 3,6 millones de años”, contó el profesor de Geodesia Espacial en la ETH Zúrich y uno de los autores del estudio, Bendikt Soja. El referente del informe explicó que “el rápido aumento actual de la duración del día puede atribuirse principalmente a la influencia humana”.

¿Cómo fue la investigación sobre el impacto del hombre en el tiempo?
Para llegar a esta tesis, el equipo de científicos estudió a los foraminíferos, unos seres fosilizados que utilizaron como sujeto de estudio. Sobre estos especímenes, se analizó como fluctuaba su composición química a medida que cambiaba el nivel del mar en la historia de la Tierra durante los últimos 4 millones de años.
A partir de estas alteraciones, se elaboró un modelo matemático para deducir las variaciones en la duración del día, según expuso el científico climático, geofísico de la Universidad de Viena y autor principal del estudio, Mostafa Kiani Shahvandi.
“A partir de la composición química de los fósiles de foraminíferos, podemos inferir las fluctuaciones del nivel del mar. A partir de ahí, se pueden derivar matemáticamente los cambios correspondientes en la duración del día”, contó el referente en materia geológica.
Estos organismos estudiados son especialmente sensibles a las variaciones de niveles marinos y las huellas se manifiestan en la mineralización de sus conchas, con antigüedades de hasta 500 millones de años. Debido a su naturaleza y a su gran distribución en los océanos, se han utilizado como “indicadores climáticos” en muchos otros estudios.

¿Cuál es el impacto de la naturaleza para alargar los días?
Dado que en estudios previos los científicos ya habían analizado una temática similar pero orientada al derretimiento glaciar y a su posible asociación con el “alargamiento de los días”, el equipo complementó sus investigaciones usando estos organismos y modelos matemáticos-físicos-probabilísticos, dando como resultado 1.33 milisegundos por siglo.
Más allá de las consecuencias que no parecerían ser catastróficas, el hecho de que se produzcan son un indicativo de qué tanto las actividades humanas pueden alterar aspectos naturales que parecerían imperceptibles.
La investigación completa en este enlace.













