

Una empresa argentina con cuatro décadas de trayectoria atraviesa una delicada situación financiera y recurrió a la Justicia para iniciar un concurso preventivo.
La compañía, que comercializa dos reconocidas marcas de indumentaria, acumula una deuda superior a los $7.000 millones y enfrenta dificultades para cumplir con sus compromisos.
Se trata de IGT33 S.A., sociedad responsable de operar las marcas Rever Pass y Be Rebel, que cuenta con más de un centenar de trabajadores y una red de locales ubicados en algunos de los principales centros comerciales del país.
La empresa atribuyó el deterioro de su situación a una combinación de factores, entre ellos la caída del consumo, el aumento de los costos y el crecimiento de las importaciones, especialmente a través de plataformas de comercio electrónico como Shein y Temu.
Qué pasó con la empresa que opera Rever Pass y Be Rebel
IGT33 S.A. solicitó formalmente el concurso preventivo el 24 de junio, ante la imposibilidad de afrontar sus obligaciones financieras.
El pedido fue admitido por la Justicia Nacional en lo Comercial N.º 18 el 14 de julio, dando inicio al proceso destinado a buscar una alternativa que permita reordenar las cuentas de la compañía y evitar una eventual quiebra.
La deuda acumulada supera los $7.000 millones y abarca diferentes tipos de compromisos, entre ellos obligaciones bancarias, fiscales, previsionales, laborales, sindicales y comerciales.
Por qué la empresa de ropa entró en crisis
De acuerdo con la presentación realizada ante la Justicia, la compañía intentó durante los últimos años contener el deterioro de su actividad mediante diferentes medidas.
Entre ellas se encontraron rebajas de precios, asistencia bancaria y aportes realizados por los accionistas. Sin embargo, las estrategias no alcanzaron para compensar la caída de las ventas y el incremento de los costos.
La empresa también señaló el impacto que tuvieron los gastos relacionados con insumos, logística y energía, mientras que el precio final de la indumentaria no logró acompañar el aumento de esos costos.
La competencia de Shein y Temu, otro problema para la industria nacional
Uno de los factores que la compañía identificó como determinante fue el cambio en los hábitos de consumo.
El crecimiento de las compras a través de plataformas internacionales como Shein y Temu, junto con una mayor disponibilidad de productos importados, modificó el escenario competitivo para las marcas nacionales.
Según el planteo de IGT33, esta situación generó una fuerte presión sobre las empresas locales de indumentaria, que deben afrontar costos de producción más elevados mientras compiten con prendas provenientes del exterior.
La firma también hizo referencia a las dificultades que enfrenta la industria nacional para acceder a determinados materiales e insumos importados en condiciones competitivas.
Cuántos locales tienen Rever Pass y Be Rebel
A pesar de la crisis financiera, las marcas mantienen presencia comercial a través de 13 locales alquilados.
Entre los puntos de venta mencionados se encuentran establecimientos ubicados en importantes centros comerciales como Unicenter, Alto Palermo, Abasto, DOT, Palmas del Pilar, Soleil y Tortugas Open Mall.
La empresa cuenta además con más de 100 trabajadores, por lo que el proceso concursal también tendrá impacto sobre empleados y proveedores.
Qué busca la empresa con el concurso preventivo
El concurso preventivo no implica el cierre inmediato de la compañía. Se trata de un mecanismo judicial que busca permitirle a una empresa con dificultades financieras reorganizar sus deudas y negociar con sus acreedores.
En este caso, IGT33 deberá avanzar dentro del proceso judicial para intentar encontrar una solución que permita sostener sus operaciones y hacer frente a las obligaciones acumuladas.
La situación se produce en un contexto complejo para distintas empresas argentinas, particularmente dentro del sector de indumentaria, donde la caída del consumo, los costos operativos y la competencia de productos importados modificaron fuertemente el escenario comercial.









