

La firma Ananda Pack, emblemática fábrica de embalajes y cajas de cartón de la Ciudad de Córdoba, anunció su quiebra de forma sorpresiva y dejó a más de 30 familias sin trabajo.
Según la empresa, la suba de costos fijos, el aumento en los alquileres de los galpones y la recesión general terminaron por llevar a la compañía a una crisis definitiva impoisble de remontar.
Por su parte, los operarios denuncian que se enteraron al terminar su jornada laboral y que, al momento, no cobraron la quincena ni recibieron los justos telegramas de despido.
Cierra una histórica fábrica de Córdoba
La histórica fábrica de cartón y embalajes Ananda Pack, ubicada entre la zona de barrio San Vicente y barrio Müller, frenó sus actividades por completo tras declararse en quiebra.
La medida, comunicada de manera sorpresiva por la conducción de la empresa, dejó a más de 30 trabajadores en la calle, la mayoría con antigüedades de entre 18 y 25 años en la planta.

Según explicaron los operarios al canal local Cba24n (Canal 10), la noticia llegó sin previo aviso:
“El viernes a última hora, 10 minutos antes de salir, se le avisó a los compañeros que a partir del martes la empresa no abría más sus puertas, que se daban a quiebra”, relató Guillermo Vega, uno de los trabajadores afectados.
Al regresar el siguiente día hábil, los trabajadores se encontraron con los portones cerrados y la producción paralizada.
Los trabajadores denuncian que hasta el momento empresa no abonó la última quincena, no se habló de indemnizaciones y ni siquiera se enviaron los telegramas formales de despido.
Las causas detrás del cierre de la fábrica
Ananda Pack operaba abasteciendo a diversos sectores de la economía regional con cajas para calzado, pizzerías, locales gastronómicos y comercios.
Aunque la firma ya atravesaba un concurso preventivo de acreedores, el disparador definitivo del colapso fue la imposibilidad de afrontar la estructura operativa.
Desde la administración de la pyme argumentaron que la suba de los costos fijos, sumada a la caída en las ventas y un aumento que duplicó el valor de los alquileres de los galpones, volvió insostenible el negocio.
“Se veía que el movimiento de la fábrica era otro, que estaba levantando. Unos meses antes hubo una choripanada en agradecimiento. A esta altura del año estábamos mucho mejor que a fines del año pasado”, lamentaron los trabajadores, quienes no se esperaban la quiebra.
Tras la formalización de la quiebra ante la Justicia, los operarios esperan la intervención urgente del síndico judicial para inventariar o rematar bienes que permitan cubrir los salarios impagos y las indemnizaciones correspondientes.












