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El Gobierno nacional puso en marcha un plan integral de prevención y respuesta sanitaria para mitigar los efectos del fenómeno meteorológico conocido como Súper El Niño, cuyas consecuencias más severas se esperan a partir de la primavera.

A través de la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias (DINESA) y en articulación con la Agencia Federal de Emergencias, la cartera de Salud presentó una central de monitoreo unificada que procesa información del Servicio Meteorológico Nacional, la CONAE y el CONICET para anticipar escenarios de riesgo en las zonas más vulnerables del país.

Monitoreo dinámico para anticipar emergencias

La nueva estrategia tecnológica busca reemplazar el tradicional esquema reactivo ante desastres naturales por un modelo basado en la planificación previa y el análisis prospectivo de datos.

Mediante la integración de cuatro sistemas de software en la plataforma geoespacial ArcGIS, las autoridades evalúan en tiempo real la evolución de las precipitaciones y geolocalizan áreas anegables.

Este sistema cartográfico permite medir el impacto potencial sobre infraestructura clave, como rutas, redes eléctricas y centros de salud de mediana o baja complejidad. Asimismo, la central opera como un canal de coordinación federal directa con las provincias, compartiendo datos georreferenciados para ejecutar obras de mitigación inmediatas.

El Niño está por llegar: advierten que sus efectos podrían ser históricos.

Entre las medidas contempladas se destacan la limpieza de canales de drenaje para agilizar el escurrimiento del agua y la simulación previa de la demanda sobre las redes sanitarias locales ante eventuales anegamientos masivos.

Despliegue de patrullas y el hospital modular ERMEH

Para evitar el colapso de los centros de salud locales en las zonas afectadas, el Ministerio de Salud estructuró un esquema de intervención por niveles que contempla patrullas sanitarias móviles, puestos avanzados de estabilización y unidades modulares.

Las estimaciones oficiales señalan que hay más de 5,4 millones de hectáreas potencialmente inundables y casi un millón de habitantes expuestos en regiones como el Litoral, el Noreste, Buenos Aires, Cuyo y Córdoba.

El eje central del operativo de asistencia sobre el terreno será el Equipo de Respuesta Médica Extra Hospitalaria (ERMEH), un hospital modular de campaña donado por el Comando Sur de los Estados Unidos.

Este dispositivo cuenta con 60 camas de internación, soporte para terapia intensiva y capacidad para operar en menos de 72 horas. La unidad absorberá hasta el 90% de la demanda médica básica en zonas de catástrofe, permitiendo que los hospitales regionales se concentren en los casos de alta complejidad.