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Lograr un buen asado no depende únicamente de elegir un corte de calidad o controlar el fuego. Un detalle que suele generar debate entre los amantes de la parrilla es el tipo de sal que conviene utilizar.

Mientras algunos prefieren la sal gruesa por tradición, otros optan por la sal fina por su practicidad. No obstante, la gran pregunta es cuál se recomienda usar y qué dicen realmente los expertos.

La diferencia entre la sal fina y la sal gruesa para cocinar carne

Aunque ambas están compuestas principalmente por cloruro de sodio, la principal diferencia radica en el tamaño de sus cristales.

Los chefs recomiendan salar la carne antes de cocinarla.
Los chefs recomiendan salar la carne antes de cocinarla.Shutterstock

La sal gruesa tiene granos más grandes, por lo que tarda más en disolverse y permite una distribución gradual del sabor durante la cocción. Esto ayuda a que la carne conserve mejor sus jugos y evita que quede demasiado salada si se utiliza en la cantidad adecuada.

En cambio, la sal fina se disuelve casi de inmediato y penetra rápidamente en la superficie de la carne. Si se agrega en exceso, puede salar más de lo deseado y modificar la textura exterior del corte.

Qué recomiendan los expertos para conseguir un mejor asado

Los especialistas en parrilla coinciden en que la sal gruesa suele ser la mejor alternativa para cortes grandes como tira de asado, vacío, costillar, tapa de asado o matambre.

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Entre sus principales ventajas se destacan:

  • Se distribuye de manera más uniforme.
  • Reduce el riesgo de excederse con la sal.
  • Acompaña mejor las cocciones largas.
  • Ayuda a formar una costra sabrosa sin opacar el sabor natural de la carne.

Por otro lado, la sal fina puede ser una buena opción para bifes, churrascos, entraña o cortes de cocción rápida, ya que permite condimentar en pocos minutos antes de llevarlos al fuego.

El mejor momento para salar la carne

Para los asados tradicionales a la parrilla, muchos parrilleros recomiendan salar la carne justo antes de cocinarla o una vez que ya está sobre la parrilla. De esta manera, se evita que pierda humedad durante la espera.

En los cortes gruesos también es habitual agregar sal durante la cocción o incluso al darlos vuelta por primera vez, mientras que en piezas más finas puede colocarse apenas unos minutos antes de llevarlas al fuego.

Más allá del tipo de sal elegido, los expertos coinciden en que la clave está en utilizar la cantidad justa y respetar los tiempos de cocción.