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La limpieza de la parrilla antes de hacer el asado es una de las tareas más tediosas porque los fierros suelen acumular grandes cantidades de suciedad y grasa que pueden ser difíciles de eliminar.

Pese a que existen productos químicos específicos y desengrasantes, hay un truco casero con vinagre y una cebolla que simplifica la limpieza.

Para qué sirve rociar vinagre en la parrilla

El vinagre es un aliado clave en las rutinas de limpieza por sus características desengrasantes.

Su acidez ayuda a aflojar determinados residuos y restos de grasa que quedan adheridos a las rejillas. Esto permite que posteriormente sea más sencillo retirarlos con un cepillo o una esponja adecuada.

Para este truco solo hay que colocarlo en un pulverizador y rociar una cantidad moderada. Se aconseja hacerlo antes de encender el fuego para que la parrilla esté fría y sea fácil de manejar.

Rociar vinagre y pasar una cebolla en la parrilla antes de hacer el asado: para qué sirve y por qué lo recomiendan.
Rociar vinagre y pasar una cebolla en la parrilla antes de hacer el asado: para qué sirve y por qué lo recomiendan.Imagen Ilustrativa hecha con Chatgpt - El Cronista Argentina.

Por qué recomiendan usar una cebolla para limpiar la parrilla

Diversos parrilleros utilizan una cebolla cortada a la mitad para limpiar la parrilla. Esto se debe a que al frotarla sobre los fierros calientes libera agua y compuestos azufrados que ayudan a ablandar residuos y facilitan su remoción.

Su humedad genera vapor al entrar en contacto con la superficie caliente, lo que permite despegar parte de la grasa quemada sin usar productos químicos.

Cómo combinar el vinagre y una cebolla para limpiar la parrilla

Las propiedades del vinagre y la cebolla los hacen ideales para una rutina de limpieza. El paso a paso es el siguiente:

  • Rociar vinagre en la parrilla fría y dejar actuar por 10 minutos.
  • Con una esponja o cepillo, limpiar los fierros y enjuagar bien.
  • Una vez que estén listas las brasas, calentar la parrilla de forma común.
  • Cortar una cebolla a la mitad sin retirar la cáscara (esto ayuda a que el calor no se transmita a las manos).
  • Con los fierros calientes, pasar la cebolla en el sentido de las barras.

Con este método, la parrilla estará lista para cocinar la carne y no será necesario realizar otro enjuague.