

La parrilla suele acumular grandes cantidades de suciedad y grasa que pueden ser difíciles de eliminar.
Si bien existen productos químicos específicos y desengrasantes, hay un truco casero con vinagre y una cebolla que simplifica la limpieza.
Por qué sirve rociar vinagre en la parrilla antes del asado
El vinagre se utiliza en las rutinas de limpieza por sus características desengrasantes.
Su acidez ayuda a aflojar determinados residuos y restos de grasa que quedan adheridos a las rejillas. Esto permite que posteriormente sea más sencillo retirarlos con un cepillo o una esponja adecuada.
Para este truco solo hay que colocarlo en un pulverizador y rociar una cantidad moderada. Se aconseja hacerlo antes de encender el fuego para que la parrilla esté fría y sea fácil de manejar.

Por qué recomiendan usar una cebolla para limpiar la parrilla
Diversos parrilleros utilizan una cebolla cortada a la mitad para limpiar la parrilla. Esto se debe a que al frotarla sobre los fierros calientes libera agua y compuestos azufrados que ayudan a ablandar residuos y facilitan su remoción.

Su humedad genera vapor al entrar en contacto con la superficie caliente, lo que permite despegar parte de la grasa quemada sin usar productos químicos.
Cómo combinar el vinagre y una cebolla para limpiar la parrilla
Las propiedades del vinagre y la cebolla los hacen ideales para una rutina de limpieza de la parrilla. El paso a paso es el siguiente:
- Rociar vinagre en la parrilla fría y dejar actuar por 10 minutos.
- Con una esponja o cepillo, limpiar los fierros y enjuagar bien.
- Una vez que estén listas las brasas, calentar la parrilla de forma común.
- Cortar una cebolla a la mitad sin retirar la cáscara (esto ayuda a que el calor no se transmita a las manos).
- Con los fierros calientes, pasar la cebolla en el sentido de las barras.













