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Conforme transcurren los años, resulta cada vez más crucial identificar actividades físicas que sean amigables con el cuerpo humano.

Pese a que los ejercicios como las caminatas y la bicicleta fija resultan ser las alternativas más recomendadas para adultos mayores, hay una opción que promete aportar más beneficios cardiovasculares.

Ni paseo, ni gimnasio, ni bici fija: la actividad clave para proteger el corazón

Dicha opción es una práctica accesible, la cual puede ejecutarse ya sea en grupo o de manera individual en la comodidad del hogar. Adicionalmente, no implica la obligación de abonar una suscripción ni adquirir equipamiento costoso.

Ni paseo, ni gimnasio, ni bici fija: la actividad clave para proteger el corazón y optimizar la circulación.
Ni paseo, ni gimnasio, ni bici fija: la actividad clave para proteger el corazón y optimizar la circulación.

Esta actividad es el yoga, comúnmente desestimada en favor de ejercicios de mayor intensidad, como el gimnasio o las rutinas de cardio.

Al influir en el cuerpo y en el sistema nervioso simultáneamente, el yoga promueve que el corazón bombee sangre con mayor intensidad.

Esta acción se convierte en un entrenamiento de alta eficiencia, el cual puede potenciar la resistencia cardiorrespiratoria a medida que se avanza en las sesiones.

¿En qué te beneficia el yoga?

Realizar yoga de forma regular contribuye a disminuir la presión arterial, especialmente en aquellos que padecen hipertensión leve o moderada. Este efecto se produce ya que ayuda a relajar los vasos sanguíneos y minimiza la activación del sistema nervioso “de alerta”.

El yoga hace énfasis en las técnicas de respiración, la relajación profunda y la práctica de la respiración consciente. Estos elementos son capaces de reducir la frecuencia cardiaca en reposo y de incrementar la capacidad pulmonar.

En lo que respecta a la circulación, la práctica del yoga puede mejorar la función endotelial, lo que se traduce en una mayor capacidad de dilatación arterial.

Un estudio publicado en PubMed indica que la actividad física mejora de manera significativa la capacidad física, reduce los biomarcadores cardíacos (indicadores de estrés cardíaco) y mejora la calidad de vida.

Ni paseo, ni gimnasio, ni bici fija: la actividad clave para proteger el corazón y optimizar la circulación.
Ni paseo, ni gimnasio, ni bici fija: la actividad clave para proteger el corazón y optimizar la circulación.

Tener una buena sesión de yoga no únicamente depende de la flexibilidad y del correcto desempeño de las posturas, sino que también es necesario seguir ciertas pautas, como la respiración consciente, la alineación correcta, la presencia mental y la relajación.

Uno de los principales beneficios del ejercicio es que puede practicarse tanto en casa como en grupo en espacios abiertos. Realizarlo en compañía o en soledad potencia la salud del corazón.