

En la arquitectura de interiores moderna, la cocina dejó de ser solo un lugar de cocción para transformarse en el corazón social de la casa. Sin embargo, muchos argentinos siguen cometiendo un error que “atenta” contra la comodidad diaria: apoyar el microondas sobre la mesada.
Miguel Gómez, experto en diseño de cocinas y referente en redes sociales por sus consejos disruptivos, fue tajante: colocar el microondas sobre la superficie de trabajo es una solución rápida, pero poco inteligente. Según el especialista, esta práctica no solo resta metros lineales de trabajo, sino que rompe la estética y la ergonomía del ambiente.
La “Torre de Hornos”: La solución que es tendencia en Argentina
La propuesta de Gómez para optimizar el espacio es clara: la columna de electrodomésticos. Esta estructura vertical, cada vez más vista en las reformas de departamentos en Buenos Aires y grandes centros urbanos, permite agrupar el horno eléctrico y el microondas en un solo módulo.
- Ergonomía a medida: al instalar los equipos en columna, el horno queda a la altura del pecho y el microondas inmediatamente arriba o abajo. Esto evita que el usuario tenga que agacharse constantemente, previniendo lesiones lumbares.
- Liberación de espacios bajos: al sacar el horno de abajo de las hornallas, se ganan cajoneras profundas (olleros) para guardar sartenes y cacerolas grandes, algo vital en cocinas de dimensiones reducidas.

Más allá de la estética: la regla del Triángulo de Trabajo
Para contrastar la visión de Gómez, es fundamental sumar un concepto técnico que todo aquel que esté diseñando su cocina debe conocer: el Triángulo de Trabajo. Esta regla arquitectónica busca que las tres áreas principales (cocción, lavado y refrigeración) formen un triángulo imaginario para minimizar desplazamientos.
Si el microondas se ubica sobre la mesada de forma aleatoria, suele obstruir la “zona de preparación” (el espacio entre la bacha y las hornallas), que es el área más sagrada de la cocina. Integrarlo en una columna fuera de este triángulo, pero cerca de la zona de heladera, optimiza el flujo: sacás la comida del frío y la calentás en un solo movimiento.
¿Qué pasa si no tengo espacio para una columna?
Aunque la columna es el ideal de Gómez, la realidad de muchos departamentos de 1 o 2 ambientes en Argentina obliga a buscar alternativas. Si la columna no es opción, los arquitectos sugieren:

- Módulos colgantes: instalar un nicho bajo las alacenas para que el microondas quede “volando”, liberando la mesada.
- Estantes reforzados: ubicarlo a una altura de 1,20 a 1,35 metros del suelo. Atención: nunca debe quedar por encima de la altura de los ojos, ya que manipular recipientes con líquidos calientes a esa altura es un riesgo alto de quemaduras.
- Bajo mesada: aunque menos ergonómico, colocarlo en un estante abierto bajo la mesada es visualmente más limpio que tenerlo sobre el mármol o granito.
El veredicto de los expertos
La premisa de Miguel Gómez invita a repensar cómo habitamos nuestros espacios. En una era donde el home office y la cocina casera ganaron terreno, la mesada se convirtió en un recurso escaso. “Colocar los electrodomésticos a tu altura no es un lujo, es una inversión en salud y funcionalidad”, concluye el especialista.
















