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Cuando existe este conflicto, el Registro Civil interviene y define el orden mediante un sorteo, según establece la normativa vigente.
De esta manera, el nacimiento puede quedar inscripto y el recién nacido obtiene el reconocimiento legal de su identidad sin que la falta de acuerdo entre los padres paralice el trámite.
La disposición forma parte de las reglas establecidas por el Código Civil y Comercial de la Nación, que modificó el esquema tradicional de asignación de apellidos y permitió que los padres tengan mayor libertad para decidir su orden.
Apellido de los hijos: cuándo interviene el Registro Civil
La normativa establece que, cuando están determinadas las dos filiaciones, los padres pueden decidir de común acuerdo cuál de sus apellidos llevará primero el recién nacido.
Esto significa que no existe una obligación general de colocar automáticamente el apellido paterno en primer lugar. Los progenitores pueden consensuar el orden y, si lo desean, también pueden incorporar ambos apellidos.
El problema aparece cuando no existe acuerdo entre los padres.
En ese escenario, la legislación contempla un mecanismo específico: el Registro Civil debe resolver la diferencia mediante un sorteo, de modo que ninguno de los progenitores tenga prioridad automática sobre el otro.
¿Cómo se decide el apellido si los padres no llegan a un acuerdo?

El procedimiento busca evitar que una disputa familiar impida completar la inscripción del nacimiento.
Cuando los padres manifiestan posiciones diferentes respecto del orden de los apellidos, el Registro Civil realiza el sorteo correspondiente y determina cuál de ellos aparecerá primero en la partida.
Según la información publicada sobre la aplicación de esta normativa, cada oficina puede contar con su propio mecanismo para realizar el procedimiento, pero el objetivo es el mismo: resolver el conflicto de manera imparcial.
Por lo tanto, el apellido no queda librado a la decisión exclusiva del padre o de la madre.
La medida tampoco significa que el Registro Civil pueda elegir cualquier apellido. El sorteo se utiliza para establecer el orden de los apellidos de los progenitores cuando ambos vínculos filiales están reconocidos.
Qué dice la ley sobre el apellido de un recién nacido
El Código Civil y Comercial establece las reglas que deben seguirse al momento de inscribir a un hijo.
Cuando ambos progenitores tienen determinada su filiación, el niño debe llevar el primer apellido de alguno de ellos, de acuerdo con el orden que hayan acordado.
A su vez, los padres pueden solicitar que el menor lleve los dos apellidos, siempre respetando el orden consensuado.
Si no consiguen ponerse de acuerdo, entra en funcionamiento el mecanismo previsto por la normativa y el orden se define mediante sorteo.
Este sistema reemplazó la idea tradicional de que el apellido paterno debía necesariamente ocupar el primer lugar y otorgó a las familias mayor libertad para decidir cómo quedará conformada la identidad registral de sus hijos.
¿Qué pasa si solo uno de los padres reconoce al bebé?
La situación es diferente cuando solamente uno de los vínculos filiales está determinado al momento de realizar la inscripción.
Si únicamente está determinada la filiación materna, el recién nacido llevará el apellido de la madre. En cambio, si solamente está determinada la filiación paterna, llevará el apellido del padre.
Si posteriormente se reconoce el segundo vínculo filial, los padres podrán solicitar la incorporación del otro apellido de acuerdo con las reglas establecidas por la legislación.













