

La tensión entre Rusia y Estados Unidos escaló en el Atlántico Norte luego de que Moscú decidiera escoltar con un submarino y medios navales a un petrolero perseguido por la Guardia Costera estadounidense.
El buque, vinculado al comercio de crudo sancionado relacionado con Venezuela, Irán y Rusia, se transformó en un nuevo foco de presión geopolítica en medio de la captura de Nicolás Maduro y la intervención de Estados Unidos en el territorio venezolano.
La decisión de Rusia que encendió las alarmas en Estados Unidos
El episodio comenzó cuando la Armada rusa desplegó un submarino y otros navíos para acompañar al petrolero, inicialmente identificado como Bella 1 y luego rebautizado como Marinera, el cual era seguido de cerca por fuerzas estadounidenses.

Aunque Washington evitó confirmar el tipo de escolta rusa, en el Pentágono se leyó el movimiento como una señal explícita de apoyo militar al buque.
Fuentes especializadas indicaron que el Kremlin podría haber utilizado un submarino clase Yasen-M, similar al Kazan, empleado previamente en operaciones de presencia en aguas internacionales. Moscú, sin embargo, no detalló públicamente qué medios participaron.
Cómo fue la intervención en el Atlántico Norte
El seguimiento del petrolero se extendió por más de dos semanas y se enmarcó dentro de la ofensiva de la Casa Blanca contra la llamada “flota oscura”, una red global de embarcaciones dedicadas a transportar petróleo bajo sanciones.
Según autoridades estadounidenses, el Bella 1 intentó cargar crudo en Venezuela, sin éxito, y optó luego por internarse en el Atlántico para evitar su incautación.

Asimismo, datos recientes señalaron que el Marinera se dirige hacia Murmansk, navegando en aguas internacionales entre el Reino Unido e Islandia, y manteniendo rumbo hacia el Mar del Norte mientras continúa bajo vigilancia de la Guardia Costera estadounidense.
Estados Unidos denunció que el buque petrolero era “sin bandera”
En diciembre, durante el seguimiento, el buque habría rechazado un intento de abordaje y, en paralelo, inició una estrategia de cambios administrativos: pintó una bandera rusa en el casco, modificó su nombre y finalmente obtuvo registro bajo pabellón ruso con puerto base en Sochi.
Estados Unidos argumentó que, al inicio del primer contacto, el petrolero era “sin bandera”, lo que habilitaría su abordaje conforme al derecho internacional.
Donald Trump aseguró que podría controlar Venezuela por más tiempo
Tras la captura de Nicolás Maduro y la intervención de Estados Unidos en Venezuela, Donald Trump afirmó que la toma de decisiones en el armado político y la transición hacia un gobierno democrático podría llevar mucho más tiempo.
En este sentido, el mandatario fue consultado sobre el tiempo que demandaría sería de tres meses o un año, a lo que Trump confirmó que “sería de mucho más tiempo”, declaró en The New York Times.
Asimismo, el presidente de Estados Unidos agregó: “La reconstruiremos de una manera muy rentable. Vamos a usar petróleo y vamos a recibirlo. Estamos bajando los precios del petróleo y vamos a dar dinero a Venezuela, que lo necesita desesperadamente”, finalizó.













