

En los últimos años, hubo un cambio en la forma de percibir la música en vivo. Ir a recitales o festivales dejó de ser una experiencia excepcional para pasar a convertirse en el entretenimiento N° 1 y el más elegido en el mundo, incluso, por sobre las actividades deportivas u otras ofertas culturales.
Según el reciente informe Living for Live de Live Nation, en la actualidad, los fanáticos encabezan las giras más grandes de la historia y recorren millones de kilómetros para ver a sus artistas favoritos: solo en el regreso de Oasis Live 2025 se recaudó 1.000 millones de libras en su paso por Reino Unido e Irlanda.
La música en vivo: el entretenimiento más elegido en una encuesta global
Live Nation realizó un relevamiento sobre 40.000 personas de 15 mercados diferentes para graficar el crecimiento de la industria musical en los últimos años, así como también el impacto emocional que genera en el público la sensación de “ser parte de algo más grande” que uno mismo.
Ya no se piensa a la música en vivo como una moda pasajera, sino que se registró un cambio cultural sobre cómo y dónde eligen las personas invertir su tiempo.

De acuerdo a los datos recolectados por el informe, si los entrevistados tuvieran que limitarse a una sola forma de entretenimiento por el resto de su vida, los shows y recitales serían la opción número 1 de los consumidores a nivel mundial:
- Música en vivo: elegido por el 39%
- Películas en cines: elegido por el 17%
- Eventos deportivos profesionales: elegido por el 14%
Además, en el mismo relevamiento se les consultó sobre las probabilidades de elegir un show de su artista favorito antes que tener relaciones sexuales: “El 70% elegiría un concierto frente al 30% que elegiría tener relaciones sexuales”, afirmaron desde Live Nation.
Cómo afecta la música en vivo a la identidad y emociones de las personas
El sentido de pertenencia es uno de los factores más trabajados a la hora de pensar cómo se construyen los fandoms.
“El 77% afirma que el público les hace sentir parte de algo más grande”, explicaron desde Live Nation, esto no solo está relacionado con ver a su artista favorito sino con una construcción de una identidad colectiva. Una identidad que también se forma a partir de la vestimenta, según el 79% de los fans entrevistados.
En este marco es que ya no se piensa a los conciertos como meras salidas nocturnas.
“Los fans los guardan, los planean e incluso los graban en su memoria, equiparándolos a cumpleaños, graduaciones, bodas y aniversarios”, remarcan desde una de las productoras de música más importantes del mundo.
Otros números que demuestran su influencia:
- El 80% prefiere gastar en experiencias que en cosas materiales
- Casi el 80% afirma que la música en directo une más a su familia
- El 93% prefiere las experiencias reales a las digitales
- El 70% planea el viaje y la mitad elige la ropa con semanas de antelación
El impacto económico de las giras y los shows en vivo
Otro de los puntos que abordaron desde el equipo de investigación de Live Nation es cómo el aumento de la demanda de los shows en vivo impactó en la economía y el turismo de los países.
“En 2024, recorrieron más de 40 mil millones de millas, el equivalente a 83.000 viajes a la luna, y los fans de Suecia, Brasil e Irlanda tenían casi el doble de probabilidades de viajar más de 500 millas para un solo concierto”, enumeró la productora.
A pesar de los diferentes contextos económicos que atraviesan los países, la presencia del público mantiene una tendencia en alza en todas partes del mundo: en 2025, la asistencia aumentó un 30% en Europa, Asia y Latinoamérica.

De acuerdo al relevamiento, 6 de cada 10 fans viajan cada año para presenciar un concierto. Esto genera un efecto dominó sobre los vuelos, hoteles, restaurantes y comercios.
“Desde el impacto de 1.000 millones de libras esterlinas que generó la reunión de Oasis en Live ’25 en el Reino Unido e Irlanda, hasta los 4.500 millones de dólares de Beyoncé en Estados Unidos, pasando por la residencia de Bad Bunny que generó 200 millones de dólares en Puerto Rico, la música en directo impulsa la cultura y, sobre todo, la economía”, sentenciaron.












